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El pasado 18 de diciembre se estrenó la muestra escénica “Alumbrar, danza de la partería” bajo una modalidad híbrida entre lo teatral, lo audiovisual y lo digital, a cargo de integrantes del Instituto Nacional de Asuntos del Movimiento en México (INAMM). El montaje es resultado de un largo proceso de investigación y asesoría sobre el arte de partear en la península yucateca, y versa sobre las vivencias de las mujeres mayas durante el ciclo reproductivo.

En Yucatán, la partería es una práctica ancestral que data de tiempos precoloniales, que continúa vigente en zonas rurales e indígenas a pesar del desdén de la biomedicina, el estigma social y el acoso que han sufrido a lo largo de la historia de las autoridades sanitarias y gubernamentales.

Las parteras obtienen sus saberes mediante la costumbre, las formas de vida y la trasmisión oral de comadronas de mayor edad, que se han formado sobre bases empíricas, ideológicas y filosóficas e incluso religiosas, aceptados comunitariamente. La destreza, habilidad y sensibilidad manual son parte esencial de su oficio: durante el embarazo para vigilar el desarrollo y la posición fetal mediante sobadas; durante el parto para recibir a la criatura, y durante el puerperio para alinear, reordenar y cerrar simbólicamente el cuerpo de la mujer. No obstante, en las últimas décadas se ha dado un proceso de sustitución del parto en casa por el hospital y de la partera por el médico; las cesáreas, maltratos e intervenciones sin consentimiento se fueron convirtiendo en una práctica común en los nosocomios.

Miembros del INAMM ven en este proyecto una oportunidad para contribuir al reconocimiento del oficio de partera en peligro de extinción, mediante un recorrido artístico interdisciplinar que revalorice la función social de las parteras, proponiendo información sobre salud sexual y reproductiva.

Dados los tiempos de pandemia, el estreno de la obra se integró de manera mixta: por una video-memoria, resultado de indagaciones con doce parteras mayas y el acompañamiento de la partera Rafaela Can Aké, la psicóloga Yamilé Dzul, un servidor y la doula Cecilia Hernández; y otra parte, en vivo, interactiva con los creadores y artistas Paula González Rencoret, Diana Bayardo y Gervasio Cetto, quienes interpretaron la “danza”. El sábado 19 la Red Tecnovivial de Espectadores presentó el “desmontaje”, es decir reflexionó y analizó la puesta en escena desde una perspectiva teórica, filosófica y estética.

La parte creativa estuvo a cargo de miembros del INAMM, en colaboración con el artista visual Josué Abraham, a cargo del diseño del mapping y la edición del video, y el músico Diego Cano, encargado del diseño del paisaje sonoro. El objetivo del INAMM es revalorar el cuerpo y sus movimientos como parte consustancial de cualquier actividad humana y aportar modelos y soluciones creativas a problemáticas que aquejan a la sociedad contemporánea.

La obra fue producida por el Programa Estatal para la Creación Escénica y Musical, Escena 106 de la Sedeculta, Beneficiario del Programa Creadores Escénicos con Trayectoria 2019-2021 del Fonca.

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