Una vida dedicada al estudio y la docencia

La Dra. María Teresa Ibarra de Mendoza, una mujer agradecida con Dios, comparte su experiencia como esposa, madre y profesionista de éxito
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Ángel Pinto y Mary Liz Escalante flanquean a su invitada, la Dra. María Teresa Mendoza de Ibarra. (Jorge Acosta/Novedades Yucatán)
Ángel Pinto y Mary Liz Escalante flanquean a su invitada, la Dra. María Teresa Mendoza de Ibarra. (Jorge Acosta/Novedades Yucatán)

MÉRIDA, Yucatán.- Bajo la conducción de Mary Liz Escalante y Ángel Pinto, el programa “Salvemos una vida” de esta semana, trasmitido por AMOR 100.1 FM de Grupo SIPSE, abordó temas referentes a la conmemoración, en días pasados, del Día Internacional de la Mujer y la preparación que deben tener hoy en día.

Para ello contó con la presencia de María Teresa Mendoza de Ibarra, contadora pública, maestra y doctora en Administración, quien fuera por 50 años profesora de licenciatura, maestría y doctorado de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), y por 20 años directora de Radio Universidad.

“Doña Tere es esposa, madre de ocho hijos, tiene nietos y bisnietos. Es una mujer que se realizó como profesionista, y como mujer también realizó su vida. Para nosotros es muy importante tenerla como invitada, y hoy más que con la profesionista hablaremos con la mujer. Quisiera comenzar con una pregunta: ¿Cómo lo hizo?”, expresó Mary Liz Escalante.

“Me casé con un hombre maravilloso. Si mi esposo no hubiera estado dispuesto a comprenderme en ese aspecto, me hubiera dedicado a mis hijos, son ocho. Todos contadores y a todos les di clase”, comentó la invitada.

“Afortunadamente, jamás tuve problemas con mis alumnos. Me querían y me respetaban. Tener la oportunidad de ayudar en la preparación y formación de los jóvenes es algo que agradezco a Dios, creo que mucho de lo que podemos aportar en las universidades está en el contacto con los jóvenes, porque muchas veces no encuentra la guía y el consejo que los pueda ayudar, y los maestros tenemos un papel fundamental”, explicó.

Recordó que los alumnos de la facultad, frecuentemente le hacían homenajes y conoció a muchos que hoy en día tienen familia e hijos y son buenos profesionistas.

“Me ha tratado muy bien la vida en todos los aspectos, porque tener ocho hijos que se portaron bien mientras yo trabajaba es una gran bendición. Solo que no fueron muy creativos, todos son contadores (ríe)”, compartió la doctora Mendoza de Ibarra.

“La Casita”, de Salvemos una vida se encuentra ubicada en la calle 56 No. 435 entre 49 y 51 del Centro Histórico, cerca del Remate de Paseo Montejo.

Dijo que en el primer grupo al que le tocó dar clases solo había 7 mujeres y los demás eran hombres. “Antiguamente las mujeres pensaban que como se iban a casar, no era necesario estudiar. Yo estudié mis posgrados y mi casa era una locura, mis hijas e hijos invitaban a sus compañeros y compañeras a hacer tareas y yo también hacía tareas con mis compañeros de la maestría en casa. Todo lo que logré fue gracias a mi esposo, que fue y sigue siendo de lo más comprensivo que hay”, comentó.

Mary Liz dijo que experiencias como ésta las deben analizar las jóvenes de hoy, ya que a mayor preparación de una mujer, es más difícil que pueda entrar en un círculo de violencia. “Teniendo preparación, la mujer puede analizar y pensar las cosas. Es importante estar preparada”, apuntó.

Angel Pinto acotó que una persona preparada tiene la capacidad de distinguir entre los buenos y malos mensajes que a diario “bombardean” los medios de comunicación, como el Internet.

La doctora María Teresa Mendoza dijo que tener un título no basta, sino que todo lo aprendido en la universidad debe servir para ayudar a la sociedad de la mejor manera.

“Creo que no hay nada más bonito que estar con una mujer preparada. Que comparta conmigo la pasión de estar informado y siempre estar preparado y a la vanguardia ante las nuevas oportunidades que se presentan siempre será bueno”, aportó Ángel Pinto.

Ahí se ofrece de manera gratuita ayuda psicológica. Los teléfonos son 945-37- 77 y 075, los cuales funcionan las 24 horas del día, los 365 días del año

La exprofesora de Contaduría agregó que en un matrimonio siempre será importante que la mujer esté preparada.

“El problema es que la mujer era vista solo como el ama de casa y punto. A las que nos metimos a estudiar y trabajar en esa época nos veían como animales raros. Pero también tuve la fortuna de casarme con un hombre muy inteligente. Él estaba interesado en las cosas mías como yo en sus cosas. Trabajó para un compañía norteamericana muchos años, ahí nos conocimos y a los cuatro años de conocernos, nos casamos”, relató.

Mary Liz Escalante recordó un caso de violencia y maltrato hacia una mujer, que cuando fue a pedirle ayuda a su madre, le contestó: “es tu cruz”.

“Muchas veces la misma familia le dice a la mujer que no tiene caso estudiar y prepararse porque se van a casar más adelante. Qué difícil, porque de mujer a mujer, de madres a hijas debiéramos alentarlas a estar preparadas”, expresó.

Doña Tere Mendoza dijo que ser profesionista no es impedimento para ser esposa y madre. “A mí me encantaba cocinar. Para Navidad yo cocinaba todo lo que se iba a comer en casa, para todos. Cuando hice mi maestría, tenía que esforzarme por hacerlo bien. Una vez me llamó una de las secretarías de la universidad porque me gané la mención honorífica y ninguna mujer la había ganado antes. Entonces sí se puede. Pero de veras, me saqué la lotería con mi marido, por su gran carácter”, afirmó.

“Nos casamos muy enamorados los dos y desde el principio se marcó el camino que era apoyarnos mutuamente. Nunca dejó de ser así. Yo primero estaba dedicada a mis hijos. Luego una de las directoras del Teresiano me pidió darles clase a sus alumnas. Allá me festejaban el 10 de mayo porque decían que para ellas yo era una madre”, recordó.

“Hay que tener presente lo maravilloso que es poder vivir y el valor que eso tiene. Vivir bien, con conocimiento de todo lo que podemos hacer por los demás y cómo podemos mejorar nosotros mismos, porque solo así podremos tener un mundo mejor”, concluyó.