Renovarán en Yucatán la genética de la ganadería

Recopilarán la información de reses de más de 60 criadores de México y otros países, para lograr mejores ejemplares y apoyar a los cuatro mil productores locales
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Yucatán ya trabaja en “mejorar la especie”. (Novedades Yucatán)
Yucatán ya trabaja en “mejorar la especie”. (Novedades Yucatán)

Óscar Chan/Mérida
Para mejorar y elevar la producción de reses en Yucatán, la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) trabaja en la creación de un Centro de Mejoramiento Genético en el oriente, donde se pretende recopilar la información de genes de más de 60 criadores bovinos de primer nivel en México y otros países, para posteriormente renovar el hato ganadero de los cuatro mil productores que existen en la región.

Al respecto, el titular de la Seder, Jorge André Díaz Loeza, aseveró que, si bien el recurso es “austero” para este proyecto -se contempla para la primera etapa dos millones de pesos- ya se trabaja con la Unión Regional Ganadera de Yucatán (Ugroy) y el Gobierno Federal para obtener mayores ingresos que refuercen los trabajos de renovación de genes, cuyo centro empezará a operar en seis meses.

Agregó que este centro genético, a instalarse en la región oriente de Tizimín, permitirá además que los genes de bovinos de primer nivel se queden en Yucatán, pues el Gobierno estatal va adquirir esos ejemplares y embriones, para después distribuirlos a los pequeños productores, quienes concentran el 70 por ciento de la actividad ganadera del Estado.

El funcionario estatal también adelantó que en breve arrancará el programa “Veterinario en Tu Rancho”, iniciativa que irá de la mano con el proyecto de mejora de genes, pues se buscará eliminar a aquellas vacas que son infértiles y, por ende, no pueden dar crías.

Reconoció que la fertilidad del sector bovino en Yucatán es de apenas un 40 por ciento, es decir, que de cien vacas apenas 40 ponen crías al año; cuando el promedio nacional es de 80 por ciento, lo anterior porque muchos dueños de los ranchos locales no conocen bien el comportamiento de sus vacas.

“Vamos a ir a todas las unidades para hacerles una evaluación reproductiva de todos los animales de primera instancia y enseñarles (a los ganaderos) cómo manejar los indicadores y parámetros de una finca, para así eliminar a todos los infértiles del hato y que los productores puedan capitalizar recursos para renovarlo”, apuntó.

De acuerdo con los reportes de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), el sector bovino ha registrado un crecimiento importante a nivel nacional, al pasar de 32 millones 642 mil 134 cabezas de ganado en el 2010 a 34 millones 277 mil 868 en el 2017, es decir, un incremento de más de un millón 635 mil cabezas.

A pesar de ello, Yucatán ha vivido una situación diferente, pues en el 2010 reportó una población ganadera de 554 mil 843 cabezas; pero en el 2017, de acuerdo al último informe del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), la población cayó a 519 mil 353, es decir, una decremento de 35 mil 490 reses.

Durante ese lapso, el año que Yucatán registró una buena producción fue 2013, cuando tuvo 593 mil 425 cabezas; casi alcanzó al vecino Estado de Campeche, considerado como el mejor de la península en cuanto al sector bovino.

Para el caso de Quintana Roo, cuya población apenas supera las cien mil cabezas, la tendencia han ido siempre hacia al alza, pues pasó de 102 mil 966 cabezas en el 2010 a 121 mil 495 en el 2017.

Es por ello que las autoridades del sector rural en Yucatán se abocan a desarrollar proyectos, como la mejora de la genética bovina, para hacer mucho más resistente la cría de becerros en la región productora y así poder medirse con estados de mayor exportación, como Sonora, entidad que en el 2017 exportó 262 mil 870 becerros.

“En Yucatán contamos con buenos productores y criadores de ganado de excelente nivel, pero ¿qué es lo que siempre ha pasado?: ganamos muchos campeonatos, pero esos animales terminan yéndose al mismo hato del mismo productor, entonces esa genética tenemos que replicarla y permearla para poder explotarla en todo el Estado”, aseveró Díaz Loeza.

Explicó que ante la exigencia genética que piden los nuevos mercados es necesario que la entidad se mantenga a la vanguardia con proyectos tecnológicos de este tipo, lo que dará pie a una mayor variedad de razas con mejor calidad.

“Al tener una mejor calidad, los animales se verán reflejados en mejor ganancia de peso, conversión alimenticia y otros beneficios. Van a ser especies que estarán probadas genéticamente con pruebas de comportamiento, ya estuvimos en el Centro Genético de la Universidad de Nuevo León para hacer los primeros experimentos”, detalló.

En tanto, Manuel Jesús Argáez Cepeda, director de Ganadería de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder), destacó que con estas nuevas herramientas tecnológicas de inseminación artificial y embriones de bovinos, Yucatán entrará a la vanguardia en cuanto al manejo de la ganadería.

Explicó que, además, en el Centro de Mejoramiento Genético se impartirán talleres y cursos de capacitación en las que se promueva este nuevo sistema enfocado hacia todos los productores bovinos de la región.

Proyectan un nuevo rastro

A la par del Centro de Mejoramiento Genético, la Seder plantea la construcción de un nuevo rastro en Yucatán. El titular de la dependencia, Jorge André Díaz Loeza, informó que ya se adquirió la propiedad en donde en breve pretende construirse, al oriente del Estado.

En entrevista, el funcionario dijo que este rastro estará ubicado en una región entre los municipios de Tizimín y Sucilá, y se enfocará no sólo al sector bovino, sino también al porcino y ovino, lo que abrirá la oportunidad de que varios productores puedan vislumbrarse a nuevos mercados.

“Las exigencias de cualquier tienda de autoservicio de ahora es que por lo menos tengan la certificación TIF (Tipo Inspección Federal) y algunos ya piden hasta el HACCP y no hay ningún rastro en todo el sureste del país que cuente con estas certificaciones de inocuidad alimentaria”, abundó.

Cabe mencionar que para la construcción de esta obra se invertirán 60 millones de pesos de pesos en una primera etapa y posteriormente otros 40, lo que harán un total de 100 millones de pesos con las tres líneas: el bovino, porcino y ovino.