Desde 2015, las normas electorales mexicanas posibilitaron la existencia de candidaturas independientes en el país, pero tres años no han bastado para que, tanto los partidos políticos como las autoridades comiciales, dejen de cometer atropellos en contra de quienes pretenden obtener cargos de elección popular al margen de los grupos tradicionales del poder.

En el 2015 México logró tener tan sólo un diputado por esta vía –el Congreso federal se compone de 500-, y para el caso de Quintana Roo, tanto el Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo) como el Instituto Nacional Electoral (INE) han ido de atropello en atropello, de tumbo en tumbo, posibilitando con sus “errores” que los partidos tradicionales se impongan a las exigencias ciudadanas de mayores espacios para actores políticos no tradicionales y aun aquellos que han decidido renunciar a su militancia en algún partido.

Por ejemplo, en 2015 en Quintana Roo, el INE retiró en dos ocasiones la candidatura independiente a Andrés Ruiz Morcillo, aduciendo haber falseado información sobre sus firmas de apoyo; reconociendo al final que el “error” estuvo en la revisión de su base de datos, pero afectando definitivamente la aspiración del contendiente.

Tres años después, ese mismo político busca la candidatura a la alcaldía capitalina –en la cual ya estuvo- y el INE ha notificado que “no encuentra” más de cien firmas de apoyo, pero además a su contrincante, el empresario Julio Velázquez Villegas, quien durante todo el proceso de búsqueda de apoyo ha estado como puntero en la preferencia ciudadana, las autoridades electorales pretenden “escamotearle” una candidatura que la ciudadanía ya le ha otorgado. Entre ambos, suman más de 16 mil ciudadanos que ya se manifestaron al margen de los partidos, pero las autoridades electorales nacionales y locales, con su opacidad e “inacabados” procedimientos terminan por no reconocer.

Este jueves el INE informó que 39 de 185 aspirantes a diputados federales podrán contender, a los que no obtuvieron el banderín los ha señalado de falsear firmas o de no obtener las suficientes, pero aun cuando ha reconocido errores en su base de datos, lo cual mereció una ampliación del plazo para definir candidatos en Quintana Roo hasta el día 03 de marzo, ni siquiera les ha respondido con un “usted disculpe”, esa es la democracia nacional.