Daniel Pacheco
PLAYA DEL CARMEN, Q.Roo.- Especialistas comienzan a advertir riesgos por el uso excesivo de teléfonos inteligentes, de connotaciones dentro del espectro conceptual de adicción, por lo que recomiendan tomar medidas preventivas para jóvenes, niños y adultos.  

Psicólogos privados y especialistas de unidades de Salud,  recomiendan dosificar su uso, principalmente entre los menores de edad ya que la Organización Mundial de la Salud considera que no se debe de rebasar más de 2 horas con una pantalla electrónica; ya sea celulares o “tablets”.

“La necesidad constante de estar con el aparato en las manos, genera incluso un aislamiento, que puede derivar en enojos por la “abstinencia” en casos extremos. Aunque ahora vemos a niños en carriolas con teléfonos o tablets estamos a tiempo para la prevención; como familias, fomentar la comunicación directa, poner horarios para menores y supervisar los contenidos que se consumen”, dijo Luis Ernesto León Montero, titular de la UNEME-CAPA en Playa del Carmen.

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Y es que la presencia de los celulares en la vida contemporánea de las personas en una ciudad como Playa del Carmen tiene repercusiones sociales fuertes, desde conflictos entre parejas, casos de bullying dentro de escuelas y distracción en horario laboral de atención a clientes locales y foráneos.

De acuerdo a la experiencia de campañas locales de UNEME-CAPA contra adicciones, en planteles educativos del nivel básico de Playa del Carmen, más de la mitad de los estudiantes llevan un móvil en horario de clases, a pesar de estar prohibido de manera institucional.

“Tenemos que hacer un cambio radical, también tenemos que hablar del problema social que involucra los aparatos electrónicos. Hay que poner horarios, menos de dos horas al día con los menores, lo recomendable es que hasta los 16 años pueden tener un celular propio, pues si no se lacera su formación”, dijo el especialista en adicciones. 

Para el psicólogo Cheroky Mena Covarrubias, el modelo que mejor encaja para trabajar en este tipo de casos es lo cognitivo conductal, ya que la “hiperexcitación” que causan las pantallas puede salirse de control.

“Esto afecta si no se regulan los horarios, dependiendo la edad de las personas es que se debe determinar la cantidad máxima en que se puede estar con este tipo de aparatos electrónicos para evitar problemas dañinos a la salud”, dijo el especialista.