El cozumeleño Félix González Canto acumuló triunfos electorales a partir de 1999 y hasta 2012, siendo presidente municipal de Cozumel, diputado federal –aplastando a la fugaz convergente Magaly Achach Solís en 2003–, gobernador y senador de la república. Con su escaño en agonía ha tomado la decisión más prudente y no menos complicada: el retiro electoral estratégico para que otros priistas participen.

Excluyendo su mayor error u horror –depositar a Beto Borge en la gubernatura– Félix puede presumir cuatro victorias consecutivas, una con un mérito mucho mayor: la batalla por la senaduría en 2012, siendo segundo de a bordo en la fórmula encabezada por el maléfico “Niño Verde” Jorge Emilio González Martínez.

Como reciente ex gobernador fue candidato al senado y posibilitó el triunfo del “Niño Verde”, otra obra dañina de Félix cuya musculatura electoral debe ser evaluada sin prejuicios, analizando en otro plato su nefasta y suicida decisión que encumbró a Beto Borge en un Olimpo que lo condenó a la locura y al encierro.

Félix fue exitoso impulsor de la candidatura del priista Mauricio Góngora Escalante, triturado por Carlos Joaquín González. Este fue el último gran movimiento del ex gobernador cozumeleño que se aparta del cuadrilátero electoral, no de la política que se agita hasta en las mesas de café.                                                          

Cuatro años de un impune asesinato

Hoy se cumplen cuatro años del asesinato del regidor del PT en el municipio capitalino, Marco Antonio May Molina. El autor o autores intelectuales siguen lejos del alcance de las garras dormilonas de la Fiscalía General que sepultó el caso, aprovechando la pestilente frialdad de una cúpula petista dominada por la peor de las amnesias.

May Molina fue candidato a la alcaldía chetumaleña en 2013 y el 21 de marzo por la noche fue atacado con cuchillo a la entrada de su domicilio; los autores materiales ya cayeron, pero falta cerrar el círculo y castigar al perverso que ordenó el homicidio.

Muchas preguntas deben ser respondidas por salud pública; esperemos que la Fiscalía General reactive la investigación desarrollada por Gaspar Armando García Torres como Procurador de Justicia.