La ex perredista, ex panista, ex priista y ahora morena Marybel Villegas Canché está atacando duramente en la capital del estado con su publicidad en espectaculares sembrados en zonas de intensa circulación vehicular. La ex delegada de la Sedesol ha superado ampliamente a la panista Mayuli Martínez Simón –de la coalición PAN, PRD y Movimiento Ciudadano– y a la priista Susana Hurtado Vallejo, postulada por Nueva Alianza y apoyada por el Verde Ecologista.

Marybel, Mayuli y Susana encabezan las fórmulas de sus coaliciones para el senado y están obligadas a aplicarse al máximo por su condición de número uno, aunque Marybel ya tomó la delantera en el tema de la propaganda que debe ser utilizada de inmediato en estos tiempos de elevadísima competencia.

Marybel Villegas no está obligada a quintuplicar el esfuerzo porque el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador la sembró en la séptima posición en la lista de candidatos plurinominales, por lo que su escaño ya no tiene en las manos. Pero la dama se está esforzando con todos sus argumentos y sin colgarse de la imagen de AMLO, como hace el común de los candidatos morenos.

La ex diputada multicolor toma muy en serio esta batalla electoral y concede su importancia a una capital difícil de conquistar porque no cede ante el canto de las sirenas en campaña.

Segundón en la fórmula morena, el Doctor José Luis Pech ha tenido menor impacto en su labor propagandística aunque cuenta con la ventaja de ser muy conocido en gran parte del estado por su prolongada carrera en la cúspide burocrática sirviendo especialmente en los gobiernos de Miguel Borge Martín y Joaquín Hendricks Díaz.

Su etapa como Rector de la Universidad de Quintana Roo (Uqroo) le permitió al Doctor Pech ser conocido en la comunidad universitaria que ocupa posiciones clave en gran parte de los municipios con su estela de egresados, aunque no todos lo avalan como candidato.

A diferencia de la doble morena Marybel, el Doctor Pech no tuvo trato privilegiado de Míster AMLO y no fue incluido en la lista pluri de candidatos al Senado, por lo que está obligado a trabajar al límite de sus fuerzas e imaginación para pescar su escaño soñado.