La batalla electoral por la capital de Quintana Roo estará subidísima de tono y por vez primera –desde 1978– el PRI acudirá en papel de retador, ya que el cinco de junio de 2016 el ex priista Luis Torres Llanes derrotó a la priista Arlet Mólgora Glover, inaugurando la alternancia en un municipio etiquetado como priista y con una oposición enana condenada a la cosecha de migajas de regidurías.

Muchos dan por hecho que nuestro alcalde se inscribirá como candidato a la diputación federal, de nuevo con la coalición PAN-PRD. La anunciada postulación dejará vacante una candidatura nada cómoda para el panismo, ya que ha brotado el desencanto por polémicas decisiones que han insultado a los chetumaleños.

El PAN no tiene muchos motivos para el festejo por la sonada toma de la capital, ya que el conquistador fue un reciente ex priista con mucha trayectoria que se plantó ante los electores sin colocarse la casaca del PAN o del PRD; Luis Torres es un alcalde ciudadano que se ha mantenido al margen de estos partidos y que sumó su musculatura al poder huracanado del ex priista Carlos Joaquín González, en su lucha por la gubernatura.

Con Luis Torres como candidato a una curul federal, el panismo estará obligado a enviar a la guerra a un peso completo que no obsequie la menor ventaja a sus oponentes del PRI y Morena; en este partido dan por hecho que el retador será el ex alcalde capitalino Hernán Pastrana Pastrana, mientras el PRI contempla el perfil de Mary Hadad Castillo.

Los obsequios del PAN a los chetumaleños han sido tan escasos ante la suma de agravios, situación que debe atender el confiado e inflado panismo porque su noche postelectoral puede ser humillante, sobre todo si el PRI recupera la sede de los poderes.

 Alexander olfatea su reelección en Bacalar

En el vecino Bacalar el alcalde Alexander Zetina Aguiluz (Panal) tiene todo a su favor para reelegirse, y tan sólo será presionado por el candidato de Morena si es competitivo, ya que el factor Peje no es una varita mágica.

La coalición PAN-PRD no es competitiva porque la predestinada es la mediocre titular del Conalep, Nelia Uc Sosa, quien dará un breve paseo como candidata para retornar a su dependencia que ha saturado con incondicionales para que la apoyen en su sueño electoral.