La coalición panista y perredista y sus simpatizantes han sobreexplotado el tema del pestilente borgismo para descarrilar a los priistas que pretenden ser candidatos a presidencias municipales, diputaciones federales y a la senaduría que tiene en la bolsa su dirigente estatal, Raymundo King de la Rosa. Y aunque es un recurso válido en una guerra donde todo vale, exhibe la pobreza de argumentos de una coalición que no tendrá el escenario de la elección del cinco de junio de 2016, cuando su candidato externo Carlos Joaquín González aplastó al PRI invicto.

Quien tenga cuentas pendientes con la justicia no debe asomarse a esta batalla, y este no es el caso de priistas como María Hadad Castillo, Cora Amalia Castilla Madrid, Leslie Hendricks Rubio, Candy Ayuso Achach, Raymundo King de la Rosa y Pedro Joaquín Delbouis, por mencionar a los primeros que saltaron al cuadrilátero.

Contra el chetumaleño Raymundo King –presidente estatal del PRI– han orientado los cañones por haber participado en el gobierno de Roberto Borge, pero su nexo político no puede descalificarlo porque el coordinador de su bancada en el Congreso local ha tenido una carrera política y burocrática que inició antes de la improvisación de Beto Borge como emperador romano.

Claro que Raymundo King tendrá una misión complicadísima que lo obligará a competir a tope, ya que es segundo a bordo en la fórmula para el senado encabezada por Nueva Alianza; su camino estará repleto de espinas, pero sin duda va a competir con todo su arsenal y no va en plan de resignado a la derrota.

Raymundo dejará vacante la dirigencia estatal del PRI y ya surgió un señor pretendiente: Rodolfo Romero Euán, quien fue Presidente de la Gran Comisión del Congreso de 1984 a 1987, en el segundo tramo del gobierno de Pedro Joaquín Coldwell.

Rodolfo Romero puede ser el líder emergente que el PRI necesita en estos tiempos tan adversos para su causa, ya que no ha cesado el bombardeo de inmundicias borgistas que no puede involucrar a todo el PRI, aunque sigue salpicando injustamente a sus inminentes candidatos.