En las últimas semanas el diputado federal José Luis Toledo Medina, Chanito, dominó en la agenda política y de los medios de comunicación por su posible candidatura perredista a la alcaldía de Cancún que ya es un acto consumado, con previsible reacción del pretendiente amarillo Emiliano Ramos Hernández.

Chanito Toledo abandonó al PRI para sumarse a la lista de guerreros destinados a competir en las zonas más candentes, con ese atractivo que acompaña a los priistas vigentes y con musculatura electoral. La suya no será PAN comido, pero esta alianza de la izquierda y la derecha ha encontrado al candidato con mayor vigor y repertorio para la obtención del triunfo.

Los perfiles del corte de Chanto Toledo son escasos en Cancún, incluso en municipios la zona norte por la anemia de figuras en el PAN y el PRD. El ex Presidente de la Gran Comisión del Congreso posee esa experiencia y destreza a nivel de campo que lo pueden consolidar como el rival a vencer a medida que avance la campaña, ya que el elector tendrá que decidir con mucha frialdad cuando haga la escala dominguera en las urnas.

Si la coalición que lo impulsa se desenvuelve con máxima efectividad, desactivando el solitario foco de reclamo, Chanito Toledo estaría olfateando la victoria más importante en su carrera, ya sin la casaca de un PRI que ha ido perdiendo figuras de las características competitivas de quien fue su precandidato a la gubernatura en 2016.

El parto en la alcoba negro amarilla fue tenso y prolongado, pero culminó con una designación certera y no tan habitual en un perredismo acostumbrado a lanzar su poderío competitivo por la ventana. Aquí el gobernador Carlos Joaquín fue factor determinante con su peso político, impulsando decisiones ajedrecísticas que entregan estos frutos desequilibrantes.

En Bacalar –el frente de batalla del sur– el presidente municipal de Nueva Alianza, Alexander Zetina Aguiluz, se reafirma como el amplio favorito para la reelección, aprovechando su alianza efectiva con el PRI y el Verde Ecologista.

El profesor Zetina ha aprovechado las ventajas que ofrece la silla de los siete colores y ha respondido con resultados, festejando además el envío de candidatas no competitivas como la ex priista Nelia Uc Sosa, postulada por la coalición integrada por PAN, PRD y Movimiento Naranja.