Redacción/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- Alfonso N, alias “El Poncho”, líder del Cártel del Golfo (CDG), quien fue ejecutado el pasado domingo junto con una mujer en una habitación del hospital PlayaMed, estaba en una habitación y bajo un tratamiento que de acuerdo con personal de la clínica tiene un costo de entre 10 mil y 11 mil pesos por día, es decir, al menos 300 mil pesos al mes; estaba internado en el nosocomio desde agosto pasado.

De acuerdo con las investigaciones de la Policía Ministerial, el ortopedista que veía a Alfonso N, ya lo había dado de alta dos meses después de su ingreso en agosto, pero tuvo que firmar para que siguiera en el hospital por amenazas.

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En un comunicado oficial de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, señala que contaba con tratamiento y seguimiento médico debido a una afección en extremidades inferiores, por la cual era atendido regularmente en el hospital.

El capo fue detenido el 26 de julio del 2017 y posteriormente ingresado al Centro de Reinserción Social (Cereso) de Cancún, después a los pocos días fue internado en el hospital PlayaMed, ubicado entre las avenidas Uxmal y Nader.

El interno operaba desde agosto en dicha clínica, de acuerdo a versiones policíacas, ya que se le encontraron entre las vendas que tenía en ambas pantorrillas un celular, droga y una lista con nombres, en la habitación hallaron oculta más droga en un contacto de luz, también una báscula gramera, además de otras libretas con nombres y teléfonos, entre otras cosas.

Las investigaciones que realiza la Fiscalía General del Estado (FGE) incluyen al personal de la clínica, además de que están en espera de que un juzgado de control les entregue una orden de cateo, para obtener las imágenes y videos del circuito cerrado del lugar, ya que el día de los hechos se negaron a entregarlas a los investigadores.

Los hechos se registraron alrededor de las 19 horas del pasado domingo, cuando cinco sujetos, que portaban armas largas, ingresaron al hospital, amagaron y sometieron a un custodio del Cereso, para después ejecutar a “El Poncho” y su pareja en la habitación 17.