Sin subirse al ring electoral por las circunstancias adversas que enfrentaría, el joven alcalde de Cancún, Remberto Estrada Barba, agitó las aguas de la grilla al anunciar de manera formal su decisión de no ir por la reelección manteniéndose al frente del Ayuntamiento hasta el término de su periodo.

La decisión de Remberto fue hasta cierto punto sorpresiva, ya que al no ser considerado dentro de las listas de candidatos tanto de mayoría como de plurinominales al Senado y las diputaciones federales se daba por hecho que buscaría un periodo más en la presidencia municipal de ese polo turístico en el que el Partido Verde ha apostado en serio para posicionarse.

Pero el hermetismo del alcalde sobre el tema electoral en días recientes desató conjeturas de que no optaría por la reelección y simplemente finalizaría su mandato, conjetura cuya validez se confirmó el pasado miércoles cuando reveló que no participaría en las elecciones 2018.

Con ello, Remberto abrió el juego en Cancún para los dos contendientes más fuertes: José Luis “Chanito” Toledo, quien hasta el cierre de esta columna seguía esperando el ungimiento oficial como candidato del PRD, y la candidata de Morena.

Por la coalición PRI-Verde-Panal estaría ascendiendo a la candidatura el líder estatal del partido del tucán, José de la Peña Ruiz de Chávez, que en otras circunstancias y condiciones sería un candidato competitivo, mas no en esta ocasión.

Porque el choque entre Chanito y la candidata de Morena será atómico, con infinidad de factores que en la balanza electoral podrían inclinarse a favor de uno u otro.

Los dos gozan de gran popularidad entre los cancunenses aunque ganada por diferentes rutas. José Luis Toledo por su labor política y la intensa promoción de su imagen que realizó en la zona norte de la entidad desde que fue presidente de la Gran Comisión del Congreso local en la pasada Legislatura y durante su campaña a la diputación federal.

La candidata de Morena tendrá a su favor el denominado “efecto AMLO”, pero también le puede jugar en contra su nula experiencia política y su inocencia electoral, mientras que “Chanito” Toledo, pese a su juventud, es un político curtido en batalla con dos victorias contundentes en su haber y que conoce a la perfección los entresijos de la grilla, incluyendo las reglas no escritas del oficio, experiencia que puede ser definitoria en una campaña tan cerrada como la que se espera.

El rebote

Se dice que estos dos candidatos cancunenses gozan de los afectos del “number one”, aunque la estrategia principal es impulsar a Chanito, quien garantiza mayor control del Ayuntamiento para las finalidades del gobierno estatal. Eso sí, pase lo que pase el objetivo de quitarle al nefasto Partido Verde la principal alcaldía de Quintana Roo se logró. Es un hecho inminente.