Itzel Chan/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- La organización civil Onca Maya se ha dedicado desde el año 2006 a colaborar con pobladores rurales, con centros de investigación y otras organizaciones, con el fin de monitorear los registros de paso del jaguar en la Península de Yucatán.

Para el biólogo Pablo Navarro Noriega, director de la asociación, es importante continuar con este tipo de trabajos para conservar a esta especie que ha sido clasificada dentro de la Norma Oficial Mexicana (NOM)-059, por estar en peligro de extinción.

Los monitoreos que realizan de manera permanente en coordinación con otras asociaciones como Amigos de Sian Ka’an, además de miembros de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) han permitido dar a conocer que actualmente hay cerca de 900 jaguares en Quintana Roo, los cuales forman parte del padrón identificado en la Península de Yucatán, que asciende a dos mil ejemplares.

Identifican a cazadores furtivos

Los miembros de Onca Maya insisten en que la información que generan sirve de base para que autoridades tomen decisiones en torno a la conservación de esta especie que ha sido amenazada por el desarrollo urbano y turístico. En 2008 participaron en estadísticas realizadas por investigadores del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), en las que mediante equipos de cámaras trampa identificaron el registro no sólo de jaguares, sino también de ocelotes y pumas, pero también de cazadores furtivos.