Edgardo Rodríguez/SIPSE

CHETUMAL, Q. Roo.- Una vez iniciada la temporada de bajas temperaturas en la entidad, el sector rural es el más afectado; ante ello, la población que radica en las comunidades riberñas ha optado por usar fogones o fogatas al interior de sus hogares para poder combatir el frío; sin embargo, esto podría poner en riesgo su salud e incluso su vida, ya que las emanaciones de dióxido de carbono originadas por éstas son nocivas para el ser humano.

Como consecuencia del frente frío número 17 que se ha dejado sentir en el territorio quintanarroense, la población más afectada ha sido la región rural, ya que se encuentra en medio de arbustos o demás plantíos que provocan el aumento de humedad, por lo que las personas han tenido que comenzar a usar leña para mantener el calor en su hogar.

Tan solo en la ribera del río Hondo se han registrado temperaturas menores a los 16 grados centígrados durante la noche, las cuales descienden un poco más durante el transcurso de la madrugada, aunado a esto, como se encuentran en una región de monte alto y en medio de la zona cañera, la humedad aumenta y esto ocasiona que el frío se sienta más.

María Magaña, habitante de uno de los albergues de cortadores de caña, dijo que a partir de las ocho o nueve de la noche se comienza a sentir el frío en la región y ha sido tal que ella y su esposo han recurrido al uso de fogones en la entrada de la casa para mantener el calor y de esta manera obtener un poco de calor, puesto que tienen menores de edad en su hogar y no quieren que se les enfermen de las vías respiratorias.

A pesar de que las organizaciones cañeras han repartido mantas y cobijas para esta temporada de frío, los habitantes han optado por implementar este tipo de acciones para no enfermarse.

Ante esta situación el director de Protección Civil Municipal, Juan Manuel Zamarripa Pérez, hizo un llamado a la población para evitar hacer uso de este tipo de fogones, ya que representan un riesgo para las personas y sobre todo para los infantes debido a que generan una gran cantidad de dióxido de carbono.