Continuamos este interesante tema. Si a un niño no lo acercamos al arte y ni siquiera sabe que existe, estamos quitándole una oportunidad de desarrollo invaluable. Debemos preocuparnos por el desarrollo intelectual de los niños así como en su desarrollo emocional y psicológico.

Y practicar alguna expresión artística permite que el niño pueda desarrollar en gran manera sus habilidades creativas y de expresión. Se ha demostrado científicamente que el estudio de las bellas artes, desde edad temprana, cultiva en el ser humano una sensibilidad que lo lleva a desarrollar una ética muy sólida en su vida adulta. Ética que necesitamos para atacar la corrupción que hemos generado por falta de valores.

No exagero cuando afirmo que si dentro de los planes de estudios, desde el preescolar hasta la universidad, se incorporan materias relacionadas a las bellas artes, formaremos personas con una sensibilidad que les permita elevar el espíritu, así como conocer su yo interno, fuera de dogmas y con un amplio criterio. Y las artes están vinculadas íntimamente a los sentidos y que estos nos nutren para una vida plena, es decir disfrutar de la existencia.

Escuchar música nos hace más perceptivos; y cuando la escuchamos en forma melódica nuestro sentido del ritmo se agudiza. La literatura desarrolla nuestro pensamiento, el lenguaje se vuelve amplio y florido y a través de la lectura nuestro vocabulario se hace más extenso.

El teatro y la danza hacen más ágil nuestro cuerpo, nos permiten la comprensión del movimiento llevándonos a la tan necesaria catarsis cuando el cuerpo se suelta libremente. Las artes visuales y la arquitectura, nos refieren constantemente a nuestra historia y se desarrolla el sentido de la vista, pero más que ver es observar y todas estas asignaturas han alimentado a las mentes que han logrado cambios.

Los pedagogos tienen que tomar las riendas de los planes de estudio, de la mano de los artistas e intelectuales, para salvar a estas nuevas generaciones que están aprobando la guerra y la deshumanización que, a su vez, dan paso a la corrupción y al individualismo extremo. Hasta la próxima semana.