Eric Galindo/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- Tocaron la puerta, cuando una de las jóvenes se iba asomar quien era, uno de los sujetos ya estaba adentro, narró una de las víctimas de la banda que ha atracado varios domicilios de las supermanzanas que están cerca del Ombligo Verde.

Eran dos jovencitas que se encontraban en la vivienda, ubicada en la Supermanzana 29, el delincuente las amenazó con hacerles daño si gritaban o pedían ayuda.

El ladrón le ordenaba a una de ellas que le dijera dónde estaba el dinero, pero no tenían dinero, le dijeron al hampón.

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Las víctimas resultaron lesionadas, pero los sujetos se llevaron aparatoso electrónicos, más tarde llegaron policías quienes levantaron el Informe Policial Homologado (IPH).

Los hechos fueron cerca del mediodía, pero lo raro es que la calle donde fueron los hechos es paso continuo de las patrullas que van hacia donde están las oficinas de la Policía Municipal, Estatal y Ministerial.

Los hampones tocan la puerta, si ven que no hay gente ingresan, pero también entran si detectan que solo hay mujeres en la vivienda.

Otra víctima, pero de la Supermanzana 30, subió a las redes sociales fotos de sus cámaras de circuito cerrado, cuando tres hampones ingresan a robar a su domicilio.

Uno de ellos fue identificado por la familia de la Supermanzana 29, como el sujeto que entró a robar a su vivienda, el pasado sábado.

En tres casos han sido identificados los sujetos, mediante las fotografías que están circulando en la red, donde exhortan a la ciudadanía a tener cuidado con esos sujetos.

El reporte señaló que los delincuentes tocan y cuando detectan que no hay nadie en la casa o sólo mujeres entran y las amagan con un desarmador, las amedrentan tapándoles la cara y las amarran.

La Policía Ministerial confirmó que ya tiene una orden de investigación de uno de los casos y están tratando de ubicar a los sujetos con las fotografías que están circulando en las redes sociales.

Sin embargo, la misma policía desalienta a las víctimas sobre que no tienen gasolina para investigar o que los delincuentes tienen más derechos que los agraviados.