Eva Murillo/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- Personal de la tienda departamental Coppel, asaltada la mañana del pasado miércoles, informó que fueron cinco personas las que cometieron el robo, portaban chalecos antibalas y armas de fuego semiautomáticas que usaron para amagar a los empleados y llevarse un botín de 600 mil pesos, entre joyería y teléfonos celulares.

El robo a la sucursal de Coppel, ubicada en Plaza Américas, motivó que altos directivos de la cadena departamental viajen en próximas fechas a Cancún en busca de una reunión con las autoridades del municipio, pues consideran que el atraco superó todos los actos delictivos de los que el negocio a ha sido objeto.

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Fueron cinco ladrones, no siete como autoridades informaron en su momento, los que cometieron el atraco, una vez dentro del negocio, uno de ellos se quedó en la puerta vigilando, tres rompieron las vitrinas con mazos pequeños y uno más recorría el área interior.

Señalaron que las personas amagadas durante el asalto eran representante de algunas marcas que manejan, una de ellas sufrió crisis nerviosa y requirió la atención de los paramédicos, detallaron que la sangre hallada en el lugar corresponde a los mismos delincuentes que se lesionaron con los vidrios de las vitrinas rotas.

Un día antes del robo, un grupo de hombres, aparentemente extranjeros, pues hablaban con acento cubano y su fisonomía era como la de los habitantes de la isla, realizó dos robos hormiga en dos sucursales con diferencia de un par de horas entre cada uno.

El modo en que operan, explicaron, es que días antes de sacar la mercancía, ingresan a la tienda llevando gorras y lentes oscuros puestos, simulan estar en una videollamada y así es como obtienen imágenes de la organización de la tienda y la mercancía que tiene.

Días después vuelven para cometer el robo hormiga en las sucursales ubicadas en la avenida Lakin y la de la avenida Nichupté, que el pasado miércoles fue de 36 prendas marca Levis, a las cuales arrancan el sensor de seguridad.