Javier Ortiz/SIPSE
BACALAR, Q. Roo.- Un total de mil 400 colmenas de varias localidades del municipio de Bacalar, recibieron certificación que les permitirá alcanzar 20 % más de ganancia, porque garantizarán la calidad de la miel que producen.

Javier Jiménez Méndez, presidente de la cooperativa “Apicultores del Cerró” de la comunidad de David Gustavo, afirmó que tras un año de proceso, consiguieron la certificación de su producto, que les permitirá aspirar a exportar al extranjero y obtener ganancias entre 10 y 20% más sobre la miel que producen.

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Dijo que de esta manera se beneficiarán productores de Río Escondido, San Román, Francisco J. Mújica, 18 de Marzo, Río Verde, Melchor Ocampo, El Gallito y Francisco Villa que siguieron el procedimiento para certificar sus colmenas bajo las normas mexicanas, americana y europea.

Lo que les permitirá vender en cualquier de estos mercados a partir del próximo año y dejarán de vender al menudeo a un mercado muy castigado en precio, ya que no contaban con la calidad de la miel de hoy.

Explicó que para llegar a esta etapa, se georeferenciaron los apiarios, se llevó un control en documentos de cada actividad que desarrollaron en el apiario durante un año y se empezaron a atacar las plagas y enfermedades con productos naturales o con control biológico. La certificación la obtuvieron de la empresa Kiwa BCS Okko Garantie, que es una certificadora alemana.

Paulino Poot Can, apicultor de la comunidad de Buena Esperanza, señaló que la certificación les permite competir con otras cooperativas, porque define la calidad del producto que se encuentre libre de químicos en el proceso de producción, por lo que utilizan productos orgánicos.

Señaló que el mercado europeo es especial en este sentido y cuentan con sus propios laboratorios de certificación y verificación para garantizar que el producto que van a distribuir cuente con la calidad que requieren.

En su caso, pertenece a la cooperativa Kabi Habin de la comunidad de Blanca Flor y en su caso la certificación de su producto lo llevan a cabo con una intermediaria en la ciudad de Mérida, debido a que ellos no cuentan con las condiciones adecuadas para que lo certifiquen por cuenta propia, lo que representa menos ingresos para los apicultores.