Javier Ortiz/SIPSE
BACALAR, Q. Roo.- La PPA, aplicará una multa que de hasta un millón 612 mil pesos, al propietario de un predio, por arrojar material de construcción a orillas del cenote azul. Se colocaron sellos de clausura.

Miguel Ángel Nadal Novelo, procurador ambiental, señaló que en base a denuncias realizadas por los habitantes de Bacalar y del grupo denominado Guardianes Ambientales, procedieron a una supervisión en los alrededores del cenote azul.

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Dijo que en el lugar observaron varios metros cúbicos de material de construcción que provenían de un domicilio de enfrente, sobre la misma avenida costera, por lo que procedieron a levantar el acta correspondiente.

Colocaron sellos de clausura en la zona donde ubicaron el material pétreo, con el número de procedimiento PPA/DD/DPAA/0061/2018, mientras el área jurídica se encuentra integrando el expediente que podría derivar en una multa que va de los 20 a los 20 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA), por la disposición de residuos de manejo especial en áreas no autorizadas y se le puede ordenar la remediación del daño.

William Ademar Figueroa Pérez, integrante del grupo ciudadano denominado “Guardianes Ambientales de Bacalar”, indicó que junto con varios ciudadanos, solicitaron intervención de la Procuraduría de Protección al Ambiente, como primera instancia, a fin de evitar que se siga cometiendo ecocidio en ese cuerpo lagunar.

Dijo que fue una de las primeras acciones que llevaron a cabo los 10 integrantes que conforman ese grupo ambientalista, el cual cuenta con el respaldo de la PPA con quienes mantienen contacto directo para presentar las denuncias correspondientes y frenar de manera oportuna cualquier atentado que sea contra la naturaleza de Bacalar.

Indicó que también participaron en las diligencias sobre el derribo de tres árboles de roble que tenían más de 50 años de antigüedad, donde la dependencia levantó el acta correspondiente.

Dijo que como ciudadanos bacalarenses, se encuentran comprometidos a defender el entorno natural por los medios posibles, a fin de evitar que el desarrollo que está registrando la ciudad vaya en detrimento de su naturaleza.