Javier Ortiz/SIPSE
BACALAR, Q. Roo.- El club de playa que se pretende construir, constará de alberca, tres jacuzzis y a lo largo de la orilla de la laguna, una terraza de madera para camastros, en un predio de mil 200 metros cuadrados.

El centro de hospedaje estará ubicado a escasos metros del cenote azul, sobre el boulevard costero, mismo que contará también con área de baños, con lockers, vestidores, regaderas, área de recepción y tienda de souvenirs con una superficie.

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El área estará dividida en dos (recepción y tienda de souvenirs), la tienda será utilizada para la venta de artesanía y productos de elaborados por artesanos locales, área de cocina – bar, alberca de 111.82 metros cuadrados.

Para la solicitud de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) planteada a la Semarnat, los promoventes se basaron en el Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial de la Región Laguna de Bacalar, que ubica a esa zona en la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) Ah1 denominada “Bacalar”.

El uso de suelo de esa zona detalla que es el Centro de Población; uso de suelo compatible, Asentamiento humano, Equipamiento, Infraestructura y Turismo; uso de suelo condicionado, Extracción pétrea, Industria, según el documento rector.

De acuerdo a los ambientalistas locales, es un instrumento ecológico obsoleto que será sustituido por el Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL) que responderá al crecimiento que ha venido registrando Bacalar.

Sin embargo, desde octubre del año pasado fueron suspendidos los trabajos de integración de ese documento rector y no existe fecha tentativa para retomarlo, a pesar que la construcción de hoteles y destrucción de flora y fauna local es cosa de todos los días.

Prestadores de servicios turísticos, señalaron que el boom turístico que registra el Pueblo Mágico ha motivado que las casas de descanso ubicadas a orillas de la laguna, sean explotadas como centros de hospedaje, al menos 20 de ellas, de manera irregular, cuyas medidas para mitigar la contaminación al cuerpo lagunar se desconoce.