Carlos Castillo/SIPSE
BACALAR, Q. Roo.- Los campesinos del municipio de Bacalar agremiados a la CNC celebran la lluvias que se han presentado, pues aseguran que la sequía los estaba acabando, pero se preocupan por los estragos que deje el agua si continúa.

Manríquez Rodríguez Ventura, representante de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Bacalar dijo que esta semana harán un balance de los estragos que pudiera dejar el agua en el campo.

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Generalmente, insistió, las primeras lluvias son de las mejores porque no hacen destrozos y nutren perfectamente la tierra, pero ante los pronósticos de más lluvias, temen estragos.

“Los campesinos esperaban hasta 60 milímetros de lluvia para poder sembrar maíz, principalmente, luego esperan lluvia para que la planta se nutra y crezca, pero hay quienes siembran en seco y con el exceso de agua pues tienen problemas”, dijo.

En coordinación con autoridades estatales y municipales, la próxima semana iniciarán un diagnóstico en las parcelas sembradas para conocer si hubo o no estragos por las lluvias de esta semana.

Los primeros reportes por las lluvias fueron buenos, porque los jagüeyes ya empezaron a recuperar sus niveles y los pastizales a reverdecer, por lo que esperan una recuperación en la próxima mitad del año.

Rodríguez Ventura, destacó que los campesinos de las 57 comunidades rurales que conforman Bacalar, cuentan con una estrategia de años, para que no vayan a presentarse plagas por el exceso de humedad.

Además de que las plantas se dañan, o las saca el agua, la humedad trae plagas y para evitar daños los productores deben revisar sus parcelas constantemente, detectar si hay huevecillos, toda la información se le pasa a la asociación o en su caso a la autoridad para tomar cartas en el asunto y evitar se propague.

El Presidente del Comisariado ejidal de la Comunidad de Blanca Flor, Manuel de Atocha, reconoció que en esta comunidad la sequía había afectado severamente más de 300 hectáreas de pastizales, lo que provocó que los ganaderos tuvieron que aumentar sus costos de producción ya que tenían que comprar forraje.

“Lamentablemente todo se puede controlar, menos el clima pero gracias a dios ya nos cayeron las aguas de una manera considerable, suficiente para que se logre una recuperación en los pastizales”, finalizó.