Javier Ortiz/SIPSE
BACALAR, Q. Roo.- Una inversión de seis millones de pesos se requiere para cambiar el equipo que cuenta actualmente la planta de bombeo de la Capa ubicado sobre la costera, para evitar rebosamientos de drenaje, porque el actual resulta insuficiente.

José Luis Soberanis Allen, gerente de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado, señaló que los rebosamientos que se han registrado en los registros del drenaje sanitario ubicados sobre la avenida Costera, se debe a que los vecinos destapan las alcantarillas para desahogar los acumulamientos de agua lluvia, lo que ocasiona que colapse el sistema, ya que no se encuentra diseñado para ello.

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Para acabar con este problema, se requiere sustituir las dos bombas que cuenta actualmente el cárcamo de bombeo ubicado sobre esa importante arteria, por tres de mayor capacidad, que representaría una inversión aproximada de seis millones de pesos, lo que se planteará en la próxima Junta Técnica Municipal que se celebrará los próximos días.

Dijo que otra alternativa es la construcción de un drenaje pluvial, lo que representaría un proyecto más difícil de concretar, tomando en consideración que todavía se encuentran con la construcción del drenaje sanitario de la ciudad.

Explicó que por lo general mantienen encendida una de las dos bombas que tienen en esa planta de bombeo para enviar los residuos sólidos que se generan en esa zona baja hacia la planta de tratamiento en la colonia Diego Rojas; sin embargo, cuando llueve, encienden el otro equipo.

Lo anterior, debido a que la gente destapa las coladeras para evitar acumulamientos de agua lluvia y termina colapsando el trayecto normal de los desechos, lo que origina que busque salida hacia las alcantarillas aledañas.

María Candelaria Hu Medina, quien tiene su domicilio a una cuadra de la avenida costera, señaló que se ha vuelto costumbre que tras cada lluvia rebosen los registros del drenaje sanitario, lo que provoca fétidos olores y contaminación a la laguna, lo que resulta preocupante, tomando en consideración que ha comenzado a registrar cierta contaminación producto de las fosas sépticas que utilizan la mayoría de las familias, enfatizó.