Redacción
CANCÚN, Q. Roo.- En la Palapa de Choky, ubicada en la Región 230, solo quedaron las huellas de la violencia, una sandalia con sangre, sillas tiradas, envases de cerveza por el suelo, dan cuenta de la magnitud del ataque que sufrieron parroquianos y empleados del lugar, donde la versión fue que los sicarios iban por un sujeto que estaba en el local, al que no encontraron, pero lo que desataron las ráfagas fue cuando un joven se paró de su mesa y corrió, le dispararon a discreción pensando que era un contrario.

Los sicarios utilizaron tres armas de diferentes calibres, en el lugar se encontraron 18 casquillos calibre 9 milímetros, 11 casquillos calibre .223 de los que utilizan los fusiles R-15 y cuatro casquillos calibre 40, además de tres ojivas, según las autoridades ministeriales.

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El establecimiento está acordonado y asegurado por las autoridades ministeriales, una patrulla de Seguridad Pública permanece en el lugar para vigilar que no se altere la escena del crimen.

A las 20:40 horas fue el reporte del ataque contra el local “La Palapa de Choky”, que se localiza en el lote 17, manzana 10, de la Región antes citada, sobre la avenida Leona Vicario.

Los occisos fueron identificados como Domingo Enrique N y Jonathan Abdiel N, se logró saber sus generales por las identificaciones que encontraron peritos en sus pertenencias.

Los lesionados identificados son: Aquiles N, de 21 años, marinero; Ceferina N, de 44 años; Doris Beatriz N, de 21 años, de oficio mesera, de Honduras; Luis Ángel N, 28 años; Plácido N, de 41 años, y Luis N, de 37 años, todos se encuentran graves, según el reporte de la Fiscalía General del Estado (FGE), quien inició la carpeta de investigación 13/2018 por el delito de homicidio y lesiones dolosas.

Los vehículos en los que llegaron los sicarios fueron un Seat, blanco, y una camioneta Patriot del mismo color, los testigos no lograron identificar el tercer automóvil.

En el lugar había más de cuatro mesas ocupadas, cuando ingresó el grupo de sicarios, preguntaron por un sujeto, pero al parecer tenía varios minutos de que se había retirado.

Uno de los parroquianos se levantó y se echó a correr esto fue lo que motivó que el grupo delictivo le disparara y después rafaguearon el lugar a discreción, fue la versión que tiene la Policía Ministerial, incluso el dueño del lugar que vive al lado resultó lesionado.

Cerca de la media noche terminaron de procesar el lugar y realizaron el levantamiento de los cuerpos que fueron trasladados a las instalaciones del Semefo para los trámites correspondientes.