Javier Ortiz/SIPSE
BACALAR, Q. Roo.- Los taxistas de Bacalar no descartaron adoptar medidas drásticas para defenderse del embate de los delincuentes porque el año pasado fueron asaltados tres de sus compañeros y uno en lo que va del año.

Los ruleteros quienes por temor se negaron a proporcionar sus nombres, señalaron que el sistema de justicia se encuentra del lado de los malhechores y las víctimas se encuentran indefensas, pues así ha quedado demostrado en los atracos que han sufrido, por lo que dijeron haberse puesto de acuerdo para dar un escarmiento a los delincuentes.

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Vicente “N”, no descartó que vaya a suceder una situación similar como la de Carlos A. Madrazo hace dos años, en que los habitantes lincharon a un sujeto en la cancha central del pueblo porque los tenía fastidiado con sus constantes robos.

Jair Ramírez Dzib, secretario general de dicha agrupación, reconoció que hace falta una verdadera impartición de justicia más que incrementar la seguridad, porque “no es posible que con evidencias, demandas y la identificación plena, los delincuentes sigan delinquiendo tranquilamente”.

Dijo tener conocimiento del hartazgo de sus operadores aunque ha tratado de persuadirlos y abanderar la legalidad, aunque coincidió en la necesidad de que las altas autoridades encargadas de impartir justicia, tomen en cuenta el estado de desamparo en que se encuentran los habitantes de Bacalar.

Recordó que el año pasado, tres operadores fueron asaltados violentamente por los delincuentes, algunos de ellos, plenamente identificados y que se encuentran delinquiendo nuevamente.

Señaló que no es justo que las víctimas pierdan sus pertenencias, tengan que pagar para recuperar sus unidades, pasen días sin trabajar, mientras que el ladrón recupera su libertad tras 36 horas en la cárcel.

Cabe recordar, que el pasado miércoles por la tarde, un grupo de vecinos de la colonia Benito Juárez se arremolinaron en las inmediaciones de la cárcel municipal con machetes, hachas y palos en mano, con la intención de linchar a tres delincuentes que estaban por obtener su libertad y que ellos mismos habían capturado tras cometer un robo.