Esos pleitos que matan, más que ilusiones, dígitos porcentuales en la elección, parecen estar irremediablemente a favor de los candidatos de la triada PAN-PRD-MC por todo Quintana Roo. Si se impone el secesionismo del PES se presentan importantes ventajas para candidatos como José Luis Toledo Medina en Benito Juárez y Fernando Zelaya Espinoza en Othón P. Blanco, por mencionar los municipios más apetecibles y competidos. Si los neopentecostales no se salen con la suya y son obligados a contender con sus ya no tan amigos, entonces los aliados pejistas llegarán a la batalla con los alamares arrancados a tarascadas, flacos, ojerosos, cansados y sin ilusiuines.

Los actores de la coalición Juntos Haremos Historia se empeñan en encontrar con derroche de donaire e ingenio quevediano la manera de perder, cosa que aquí en el Caribe mexicano no hace tan feliz al alicaído PRI como al segundo lugar nacional: la alianza Por Quintana Roo al Frente.

Los amigos en la redes dicen: el Ieqroo rechazó la emancipación del PES como si lo hubiese dicho el papa. ¿Y de cuándo acá importa lo que le guste o no le guste al achichincle local, órgano concebido para la noble tarea de traerle los chescos y las tortas al INE, verdadero ente administrativo de nuestro kafkiano sistema electoral? Dos personalidades jurisdiccionales reales son un tamiz impasable para el OPLE, que por exceso de talento y capacidad suele quedarse en la tarraya: el Teqroo, en lo local, y el Trife, en lo federal. “Chavos, ahí me lavan bien el coche, y no se claven las monedas que de ahí sale su propina”.

Nada se ha dicho definitivo con el jupiterino rechazo del Ieqroo a la intención del PES de escindirse de la coalición con el Morena y el PT: el partido del gran pastor lo que mejor ha aprendido en su corta historia son los retruécanos y las chicanas de lo contencioso electoral, y no es que estos chicos que se sueñan más libres que Frozen para decir con dios les falten los motivos: según ellos por ahí, entre escrituras, salmos y versículos –¡aleluya!– traen un documento firmado por la jerarquía de la Triple Alianza estableciendo el permiso para que en Quintana Roo se vayan solitos, postulen a candidatos como Niurka Sáliva de Sánchez en Cancún, le quiten votos a los devotos de AMLO y le pongan más fáciles las cosas a los ungidos por la coalición gobernante.

Si tienen el visto bueno central, quizá no habrá juzgador que impida a estos angelitos volar libres con sus candidatos roba-votos a bordo.