Pedro Olive/ SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- Son las 10:50 de la mañana, ocho personas están sentadas en mismo número de sillas debajo de tres carpas en el “campamento”, leyendo un periódico, revisando un cuaderno, ordenando papeles, con un café en la mano, y en aparente tranquilidad, es como los clientes de First National Security (FNS), esperan la llegada de más personas afectadas por el aseguramiento de mil 500 cajas de seguridad que son inspeccionadas por la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido).

A escasos 100 metros del sitio tomado por los afectados, una patrulla de Seguridad Pública estaba atravesada con dos elementos abordo, quienes prefirieron escuchar música en el interior de la unidad aprovechando la frescura del aire acondicionado, que bajarse y dar vialidad para desahogar el caos vial que había en los dos carriles de la avenida Tulum desde la Sayil hasta la Cobá, y que generó la molestia de los operadores de transporte público, quienes reclamaron a los automovilistas por no dejarlos pasar.

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Desde la Tulum, y hasta el campamento de los afectados, los transeúntes parecían estar en medio de una galería fotográfica o exposición de pinturas, pues del lado derecho, sobre una pared manchada, se exhiben al menos 40 carteles hechos por los clientes de FNS.

“Me fui a Disney sin mi vieja e hijo porque Seido me incautó los pasaportes y mi lana”, es uno de los mensajes que se observa en una cartulina verde, sujetada de las esquinas con cinta adhesiva transparente y letra poco legible, y al pie del cartel, una corona de flores que poco a poco muere, por la exposición al sol, y poca agua para mantenerlas vivas.

La opinión de la gente que pasaba por la zona parecía importar poco a los manifestantes, pues un par de chicas lo hacía a paso apresurado, vestidas de falda azul marino, con blusa blanca, y dejando un dulce aroma a fresa, criticaron la poca asistencia de los agraviados: “Dicen que son más de mil los afectados, pero yo no he visto a más de 200 personas ahí”.

Entre las 10:50 y 11:34 de la mañana, el número de manifestantes pasó de ocho a 19, conforme iban llegando, se dirigían a la parte posterior de las carpas, tomaban una servilleta para secarse el sudor, agarraban un vaso de unicel y lo llenaban con café o jugo, para luego adherirse a la plática en la mesa central que giraba en torno a la fecha, que se desconoce, en la que recibirán sus pertenencias.

En la mesa, la palabra era tomada por dos o tres personas, los comentarios iban en función de lo mismo, hasta que alrededor de las 11:37 de la mañana una mujer vestida de pantalón blanco, blusa con dos tonalidades de azul (cielo a aqua), y con la mano fracturada compartió con los demás, que allá afuera ya hay amenazas para ir a manifestarse frente a ellos por la obstrucción de la vialidad, dicho comentario, cambió la postura de más de una persona, quienes estaban recargados en sus sillas, y enseguida tomaron una postura erguida.

Esta situación lleva 11 días desde que los afectados por el aseguramiento de las cajas de FNS, cerraron el paso de la avenida Cobá, en el tramo que va de la Tulum hacia la Bonampak, y así seguirá en tanto la Seido no regrese sus pertenencias.

A las 11:48, ya con todos en sintonía entorno a la misma plática, una mujer vestida de pantalón negro, blusa azul rey, lentes oscuros y cabello negro, llegó saludó a todos a la voz de “Buenos días”, y preguntó, “entonces, ¿en qué vamos?”, con ella, eran ya 28 personas en el lugar, que únicamente harían presencia para esperar que noticias les mandarán hoy de las instalaciones de la Seido, con respecto a la entrega de sus bienes, que están en las cajas de seguridad aseguradas por la Subprocuraduría de la Procuraduría General de la República.