Desde que salió a colación la trama rusa en la campaña presidencial de Estados Unidos, muchos países han visto, o creído ver, la injerencia de este factor en sus propios comicios, tristemente, no sin falta de razón. 

En las redes sociales se difunden muchas teorías sobre la mano larga de los rusos en las elecciones mexicanas, principalmente en favor de @LopezObrador_, dada su tendencia supuestamente anti-sistema y anti-gringa, que concuerda con los –según las redes- objetivos desestabilizadores de Vladimir Putin. 

Sobre México se barajan muchas teorías, todas tan reales como el twittero que las publica o les da RT: desde la importancia del país por su cercanía con Estados Unidos, que si por ser la segunda economía de América Latina o el nivel de hartazgo evidente en la población con la crisis económica y social que padecemos. Hay para todos los gustos. Lo cierto es que, guste o no, sí existe una “mano cosaca” en las elecciones presidenciales de este año, y se llama Rusia Today, o como se llama ahora (para cubrir apariencias) RT. 

La aportación de este canal de televisión de paga en la elección mexicana es muy simple: la falta de objetividad. Este medio de comunicación, alternativa a la CNN y BBC, se enfoca al público que busca noticias alternativas, sediciosas y de contenido anti-sistema. Sin llegar aún a la mentira descarada de las #FakeNews que inundaron las redes sociales en Estados Unidos, RT difunde noticias a modo desde el enfoque necesario para hacer quedar mal a EU, la Unión Europea, Japón y en general, hacia las democracias occidentales o aquellas que no comulgan con los intereses rusos. 

Basta con ver cualquiera de los programas de noticias de RT para darse cuenta de la línea editorial, terriblemente descarada, hacia la manipulación del televidente, casi, casi al mismo nivel que el conservador y republicano Fox News; desde los temas hasta los cintillos informativos, despliegan la información anti-sistema que prende en el público que lee y escucha lo que “siempre supo” sobre la intervención estadounidense y las teorías de conspiración, omitiendo convenientemente las acciones rusas en Siria, el Cáucaso o Crimea, por decir algunas. 

Ese es el verdadero problema. Por más irreal que sea la premisa, nunca falta el usuario que la dará por sentada, porque el creador de la nota sabe que muchos están esperando leer su idea, y con semejante avidez, que no se dignarán siquiera a entrar al texto completo: se quedarán con el título y el auto-resumen que genera una publicación en Twitter o Facebook. 

Y es en este escenario donde, desgraciadamente, John Ackerman, consejero de @LopezObrador_ tiene manga ancha para su capsula semanal “La Batalla por México”, en la que, como es de esperarse, difunde en forma de editoriales su punto de vista sobre la realidad de nuestro país, ya de por sí bastante mala, pero con el toque anti-PRI-PAN-PRD y todo lo que no sea Pro-Morena, pues el mismo dijo sobre RT “Si recibiéramos el apoyo por parte de los medios internacionales, como ustedes, Morena triunfaría como Syriza y Podemos”, apoyo que se materializó con el programa semanal. 

La premisa final es muy simple: no porque una noticia se escuche o lea en Televisa, TV Azteca, Univisión, RT, CNN, Fox News, BBC o incluso en Telesur, tiene a fuerza que ser la única versión. La cura contra la injerencia rusa o de cualquier parte del mundo, está en nuestra capacidad para discernir la realidad de entre el cúmulo de noticias sensacionalistas que a diario nos golpean en los medios digitales. No es difícil, sólo se necesita pensar antes de hacer clic en el botón de compartir.