Miguel Maldonado/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Lejos de tratarse de un segundo empleo o de una manera “fácil” de conseguir dinero en el tiempo libre, el arbitraje de Futbol representa para muchos  una pasión, como un verdadero trabajo en el que en muchas ocasiones se pone en riesgo la propia integridad física de quienes se encargan de sancionar un encuentro.

La pasión que se desborda en 90 minutos en los que 22 hombres disputan un encuentro de Futbol, ha llegado a rebasar los límites de ser un simple juego.

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En últimas fechas se han multiplicado las agresiones dentro del terreno de juego, ya sea entre jugadores, entre las porras y peor aún, de jugadores hacia los árbitros.

El caso más reciente de esto le ocurrió al nazareno de la Liga de Futbol Payo Obispo, Adrián Tadeo Silva, quien recibió un golpe en el rostro después de sancionar un encuentro al interior del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Chetumal.

No obstante, también se han dado casos muy pocos vistos, como la certera agresión del árbitro, Jairo Percastre, en contra de un jugador de la Liga Dominical de Fut 8, utilizando un bastón de defensa personal.

Éstos como muchos otros casos, son parte de una labor primordial dentro de una cancha de Futbol: el arbitraje.

Su función

Es el referí quien autoriza el arranque del partido y quien lleva el registro del tiempo para marcar el fin de la primera mitad, el tiempo reglamentario, o del alargue. También aprueba o anula los goles anotados y señala las faltas cometidas en el transcurso del juego.

Es el árbitro también el encargado de amonestar (con una tarjeta amarilla) o expulsar (roja) a los jugadores que violan las normas del juego repetidamente o cometen una falta particularmente violenta, aunque su primer recurso para poner orden es una advertencia verbal.

Cuerpo arbitral

En un partido oficial de nivel profesional participan cuatro árbitros, el central, que se encarga de sancionar el encuentro, dos asistentes, que se desempeñan en las bandas laterales y ayudan con la indicación de faltas o fuera de lugar, además de un cuarto árbitro, que se mantiene fuera del terreno de juego y que su función principal es reemplazar a alguno de los otros árbitros en caso de que no puedan seguir en su encomienda.

Para un encuentro de Futbol amateur únicamente es utilizado un árbitro central y, en caso de tratarse de partidos de finales, se recurre a la tripleta (árbitro central y dos auxiliares o abanderados).