Miguel Maldonado/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Durante tres décadas de manera ininterrumpida, el chetumaleño, Raúl Vidal, se ha dedicado a organizar funciones de lucha libre en la capital del estado, lo que lo ha convertido en el principal promotor del deporte de las llaves y los costalazos en el sureste mexicano.

Además de ser promotor, este personaje se mantiene activo como luchador profesional, en una carrera en la que ya cuenta con 40 años de experiencia y en la que ha compartido el ring con grandes leyendas de la lucha libre mexicana.

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¿Cómo iniciaste en la organización de funciones de lucha libre?
-Mi inicio en esto fue por el impulso de todos mis compañeros, hubo un tiempo en el que el señor Sombra Azul dejó de organizar funciones y todos me pidieron que yo lo hiciera, así que me motivé a hacerlo y hasta la fecha no hemos parado.

¿En dónde fue el primer evento que organizaste y cuánto invertiste?
-Fue en la antigua Expofer, por donde ahora se encuentra el Sams Club y afortunadamente desde ese primer evento hemos gozado del gusto del público. En esa ocasión gasté poco menos de mil pesos.

¿Menciona algunos de los personajes más conocidos de la lucha libre que hayan formado parte de tus carteleras?
-La Arena Vidal ha tenido el gusto de traer a las grandes leyendas de este deporte como Blue Panther, Rey Misterio Junior, el Perro Aguayo, Canek, Negro Casas, el Hijo del Santo, Juventud Guerrera, Konan, Octagón, Fuerza Guerrera, La Parka, entre muchos otros.

¿Cuántos años llevas en la organización de las funciones?
-Llevamos cerca de 30 años de haber creado la Arena Vidal y desde 1987 cada 15 días tenemos una nueva cartelera de lucha libre para todos los amantes de este deporte en Chetumal.

¿Cuáles han sido los principales obstáculos que has encontrado a lo largo de estos 30 años en la organización de eventos?
-En ocasiones la misma autoridad es la que nos pone piedras en el camino, ya sea el municipio o la Comisión de Box y Lucha Libre, a veces también algunos empresarios que vienen con supuestas ideas de hacer eventos y a final de cuentas no hacen nada.

¿Ha existido la competencia desleal dentro de la lucha libre en Chetumal?
-Claro, han llegado empresas que afectan a este deporte y a nosotros como profesionales, porque suben a un ring a gente que no está preparada, a jóvenes o adultos que apenas tienen unas cuantas semanas de entrenamiento y eso le resta credibilidad a nuestro trabajo y se refleja en la taquilla.

¿Cuál ha sido tu principal satisfacción durante estas tres décadas?
-Sin duda alguna el habernos ganado el gusto de la gente, ver que pasan las generaciones y vemos a integrantes de las mismas familias ocupando un lugar en el público que asiste a la arena.

¿Hay algo que todavía te falte por hacer?
-Me gustaría hacer una gran función como las que vemos en la televisión, es difícil, pero es algo que tengo pendiente, en un lugar grande y con miles de asistentes.

¿La mejor época de la lucha libre en Chetumal?
-Sin duda fue en los años ochenta y noventa. Los aficionados abarrotaban las arenas en cada evento y era una gran época.

¿Algún día volverán esos tiempos?
-Espero que si por el bien de este deporte. Echándole ganas todos los que estamos involucrados podríamos lograrlo.

¿Hasta cuándo seguirás organizando funciones?
 -Esta es mi pasión, mi gusto y mi vida y permaneceré haciendo este trabajo hasta que ya no pueda.