Alejandra Carrión/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- El año pasado, se diagnosticó en Quintana Roo 3.4 casos de depresión al día, es decir, el sector salud atendió mil 252 personas con el trastorno; Solo dos de cada 10 personas acceden a reconocerlo.

De acuerdo con el sector salud, la depresión es un trastorno mental que se caracteriza por una combinación de síntomas que van más allá de estar “triste” en donde interfiere con la capacidad para trabajar, dormir, estudiar, comer, y disfrutar de las actividades que antes resultaban placenteras.

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Francisco Lara Uscanga, médico general, indicó que la depresión es la antesala al suicidio  y un camino para atenderla es tratar de fomentar actividades relacionadas con el fortalecimiento de la familia.

“Es necesario cuidar las futuras generaciones, nuestra economía y que el ser humano deje de ser materialista porque lo hace caer, a veces, en factores alterno como el beber o utilizar sustancias toxicas que solo muestran una felicidad de tipo artificial”, comentó.

Indicó que existe el mito de no acudir a un psicólogo por temor o vergüenza, especialmente los hombres.

 “Puede además causarnos ansiedad, pérdida del sueño, del apetito, y falta de interés o placer en realizar diferentes actividades”, dijo.

Según la información del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave), en 2017 terminó con más de mil 200 casos diagnosticados y en lo que va del año la entidad registra 54 casos de personas que han acudido al sector salud por depresión.

Alejandra Aguirre Crespo, titular de la Secretaría Estatal de Salud (Sesa), indicó que en 2017 otorgaron más de ocho mil consultas de psicología y psiquiatría, y beneficiaron a más 24 mil personas con información y consejería

También, para ampliar la cobertura de prevención, detección y atención de los pacientes con problemas de salud mental, capacitaron a 200 profesionales de la salud entre médicos, personal de enfermería, trabajadores sociales y psicólogos adscritos a unidades del primer nivel de atención en temas como depresión, psicosis, trastorno bipolar, epilepsia/crisis convulsivas, trastornos del desarrollo, trastornos de la conducta, demencia, alcohol y trastorno por consumo de alcohol, drogas y trastorno por consumo de drogas, autolesión/suicidio, y otros síntomas emocionales significativos o sin explicación médica.