Alejandra Carrión/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Decenas de médicos chetumaleños marcharon del Hospital General a la Procuraduría de la República General (PGR) luego de que el doctor Luis Alberto Pérez Méndez, fuera detenido en Oaxaca por una supuesta negligencia médica.

La marcha fue de forma simbólica y se llevó a cabo en diversas partes del país con la finalidad de pedir justicia y que especialista en traumatología y ortopedia sea liberado de forma inmediata.

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A las 9 de la mañana se reunieron a las afueras del Hospital General de Chetumal, ubicado sobre la avenida Andrés Quintana Roo; dio inicio la marcha a las 9:15 de la mañana; los manifestantes portaban manta de gran tamaño con la leyenda “Despenalización del acto médico”.

Otras mantas decían que “El acto médico se lleva a cabo sin dolo”, “Mis padres son médicos, no criminales”, portaba un niño que iba junto a sus papás que ejercen la Medicina.

Cristóbal Avilés Díaz, presidente de la Asociación Médica de Chetumal, indicó que ante los recientes sucesos médicos legales que se han llevado a cabo en el país, la tipificación del acto médico como un acto doloso eventual ha tenido como consecuencia el que miembros de la comunidad médica nacional estén sujetos a procedimientos penales y encarcelamientos que consideran arbitrarios e injusto.

“Es una marcha a nivel nacional, para pedir justicia por el compañero de Oaxaca, por eso estamos hoy aquí tanto médicos, como enfermeras y aquellos profesionistas de la atención de la salud de los ciudadanos que estén en la consecuencia de que el acto médico nunca será doloso o criminal en su más pura esencia”, comentó.

De acuerdo con el reporte sobre el caso del médico de Oaxaca, éste pertenece a la especialidad en traumatología y ortopedia, y a principios de este mes de abril fue consignado por la fiscalía por homicidio doloso, luego de un procedimiento quirúrgico que practicó en noviembre de 2017 en un niño de tres años llamado Edward L. T., mismo que atendió en una clínica particular de la colonia Reforma, en la capital del estado.

El niño iba ser operado de su brazo izquierdo tras una caída y horas más tarde falleció, al parecer, por una reacción alérgica a la anestesia. El fiscal general de Oaxaca, dijo el pasado 6 de abril que la fiscalía considera que existen elementos de prueba suficientes para sostener que el traumatólogo tratante incurrió en homicidio intencional, con agravante de responsabilidad médica, quedando vinculado a proceso.

El doctor acusado puede enfrentar una condena de entre 8 y 20 años de ser encontrado culpable.