Carlos Castillo/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Las fuertes precipitaciones pluviales que se han registrado ponen en riesgo los nuevos cultivos de caña de azúcar, sobre todo en las zonas bajas de la ribera del Río Hondo, por el exceso de humedad.

Armando Mosqueda Júnes, secretario General de la Unión Local de Productores de caña de la CNC, dijo que por el momento está detenida esta actividad por parte de las cuadrillas de siembra, ante posibles pérdidas que al momento ponen en riesgo al menos 500 hectáreas de caña que se han sembrado de las cinco mil programadas.

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“Para evitar pérdidas económicas y afectaciones irreversibles en el proceso de siembra de caña de azúcar, las ordenes de siembra para las cuadrillas fueron canceladas hasta en tanto las condiciones de humedad así lo permitan”.

Explicó que los productores se han visto obligados a detener la siembra de sus parcelas que se dieron de baja en la zafra pasada por bajo rendimiento, debido a que  la caña ante las fuertes precipitaciones corre el riesgo de “ahogar” las plantas por el exceso de humedad que ya han generado las lluvias.

“La precipitaciones pluviales han detenido además los avances de siembra de caña de azúcar, quedando con una superficie de unas 500 hectáreas  de las cinco mil hectáreas que se tienen estimadas para este periodo anual, las lluvias nos obligan a detener los riegos en las plantas y de igual manera a detener los trabajos de siembra, el agua solamente está favoreciendo a la caña adulta que requiere de más humedad”, comentó.

Resaltó que esta medida se tomó debido al reblandecimiento de la tierra que se ocasiona por las constantes lluvias que se registraron en la entidad durante los últimos días, derivado de la presencia del frente frío, ya que las condiciones del suelo anegado de agua que provocaría que la caña de acede le entre un hongo y se descomponga, evitando la germinación de la semilla.

Señaló que las personas que pierdan su siembra pueden hacer uso del seguro agrícola que contratan desde la contratación de la parcela, donde el seguro se hace cargo de los gastos de siembra, y se le autoriza un nuevo crédito para volver a sembrar, pues cada hectáreas de caña tiene un costo de siembra de más de cinco mil pesos, gran parte financiado por el Ingenio.