Javier Ortiz/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Las mujeres que integran la UAIM de Xul-Há, acusaron el despojo ilegal que fueron objeto de las 13 hectáreas de sus tierras por parte del ejido Juan Sarabia, para repartirlo entre los ejidatarios.

Mayra Cantú Persona, integrante de esa agrupación, señaló que a propuesta del comisariado ejidal, Ernesto Haro Gutiérrez, los ejidatarios aceptaron repartirse entre ellos esas tierras en 500 lotes que pagarán a 10 mil pesos cada uno.

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Dijo que el domingo pasado, el representante ejidal, sometió a aprobación del ejido dicha propuesta y aunque sólo cuatro ejidatarios lo apoyaron, por tratarse de una segunda reunión donde se tocaba el asunto, se dio por aprobado.

Afirmó que el ejido no tiene ninguna incumbencia sobre esas tierras, porque pertenece a un grupo de mujeres que no son ejidatarias, según el certificado parcelario que tienen en su poder y que ampara esa propiedad, por lo que consideró que Ernesto Haro Gutiérrez está engañando a los ejidatarios.

Supuso que la intención es confrontar a los ejidatarios con el resto de pobladores que se oponen a tal despojo, porque su esposo es ejidatario y ha revelado las anomalías que ha incurrido el representante ejidal y en revancha pretende desquitarse, aun cuando su actuación es contra la ley, dijo.

Trinidad Martínez Pech, actual presidenta de la Unidad Agrícola Integral de la Mujer (UAIM), encabezó a un grupo de mujeres que acudieron a la Secretaría de Gobierno para pedir apoyo de las autoridades, a fin de que les respeten el Certificado Parcelario que les otorgó el gobierno federal que ampara esa propiedad y las dejen trabajar esas tierras.

Dijeron estar dispuestas a impedir junto con sus familias, que los ejidatarios se apropien de sus tierras, "si incitan a la violencia, nos defenderemos", aseguró.

Las mujeres de Xul-Há, dijeron que no es la primer ocasión que intentan despojarlas de dicho terreno, “cada que llega un comisariado ejidal de apellido Haro, enfrentamos el mismo problema, porque a través de artimañas se lo quieren apoderar”, afirmaron, tras señalar que el comisariado ejidal se adueñó de un predio de uso común y distribuyó entre sus familiares para negocios de comida a orillas de la carretera.