Benjamín Pat/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Las reformas a la Ley de Movilidad enviadas por el Poder Ejecutivo no forma parte de los temas urgentes para el Congreso Local, y será atendida una vez desahogados los pendientes enviados a comisiones.

Eduardo Martínez Arcila, presidente de la Gran Comisión, insistió en que la ley podrá ser analizada nuevamente, mediante alguna propuesta de reforma, una vez que entre en vigor, lo cual no ha sucedido.

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Según los artículos transitorios, la legislación entrará en vigor a los 90 días naturales de su publicación en el Periódico Oficial del Estado de Quintana Roo, es decir, hasta el próximo 12 de septiembre de este año.

“La Ley de Movilidad entrará en vigor en septiembre, y en el momento que entre en vigor, como cualquier otra ley vigente puede ser susceptible a que se presenten iniciativas de modificación”, señaló.

Dijo que en el caso de la iniciativa del Ejecutivo, se le dará lectura en su momento, una vez que se atiendan los temas en enlistados con anterioridad, por la Diputación Permanente.

“No es un tema que traiga en este momento el Congreso, por lo mismo que no puede ser revisada, sino hasta después del 12 de septiembre. No es algo que le urja al Congreso atender en este momento”, destacó.

Ayer estaba previsto, en Chetumal, un encuentro entre algunos integrantes de la XV Legislatura y líderes de los sindicatos de taxi, sin embargo, se canceló de último momento, además de que ninguno de los líderes llegó a la sede del Congreso.

La Ley de Movilidad en Quintana Roo tardó más de seis meses en ser aprobada, desde su presentación en noviembre del año pasado, por parte de las todas las fracciones parlamentarias y diputados sin partido.

Su aprobación se dio por unanimidad de votos de los integrantes de la Legislatura, por lo que para algunos diputados es muy difícil que pueda haber una modificación al decreto, solicitado por el gobernador Carlos Manuel Joaquín González.

De igual manera, se espera que el amparo promovido contra la nueva legislación, sea declarado improcedente, porque no se puede impugnar algo que no está vigente.