Alejandra Carrión/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- El 98% de los casi 700 negocios afiliados a la Unión de Propietarios de Restaurantes, Bares y Similares del Sur del Estado (Uprobars), lograron antes de marzo el resello de sus permisos de patente.

Es decir, más de 680 cumplieron con el trámite ante la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) de Quintana Roo, dijo Joaquín Noh Mayo, dirigente de la Uprobars en Chetumal.

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“Tuvimos diversas reuniones con la Sefiplan, logramos obtener el descuento que fue de 50% en resellos, de hecho no terminó en febrero sino nos dieron la oportunidad de todo el mes de marzo y el 98% de los afiliados cumplieron con la obligación”, comentó.

Por otro lado, opinó no estar a favor ni en contra de lo que está realizando la Sefiplan, con la clausura de negocios que no han cumplido con sus resellos; sin embargo reconoció que en este caso los más perjudicados son los empleados que viven de las propinas.

“El detalle en sí que están buscando es cobrar lo que realmente cuesta la patente, tengan o no la razón, es una cuestión legal y quien tenga una patente y la opere, el ejecutivo tiene la facultad de cobrar”, comentó.

El jueves por la noche, trabajadores de la Sefiplan clausuraron dos negocios en la Plaza Capital Center: Wing´s Army y Mi Viejo Molino. El motivo es no contar con los resellos de sus patentes.

El personal de la dependencia, desalojó al personal que estaba dentro de los establecimientos así como a los clientes que estaban en ese momento, para  luego pegar los sellos de clausura en las entradas del lugar.

Al día siguiente, los trabajadores de los lugares, entre meseros, cocineros entre otros, se manifestaron, pidiendo que les devuelvan su fuente de ingreso.

Wadi Amar Villanueva, director  de la franquicia de Wing´s Army, indicó que el permiso que les entregó el gobierno anterior, no ha podido ser revocado o resellado por las nuevas autoridades, motivo por el cual la noche del jueves les clausuraron el negocio.

Puntualizó que las autoridades les están pidiendo 400 mil pesos por cada patente.

Resaltó que lo más fuerte es que los empleados de la barra, cocineros y meseros también viven de las propinas que al final del turno se reparten.