Javier Ortiz/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Los habitantes de la comunidad de Xul-Há, pidieron intervención de la presidenta municipal de OPB, para desalojar a los invasores que instalaron puestos de comida a un costado del domo deportivo.

María Cristina Manzo Jerónimo, integrante del comité de salud de esa localidad, consideró que esos negocios establecidos de manera semi fija, son focos de infección y riesgo de salud para los comensales, porque no cuentan con ninguna medida de higiene, ya que prácticamente se encuentran al aire libre.

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Dijo que con anterioridad solicitaron a Luis Torres Llanes, en su calidad de presidente municipal, que recupere ese terreno para obras en la comunidad, pero los que tienen negocios son familiares del comisariado ejidal, Ernesto Haro Gutiérrez y éste es compadre del ahora candidato, por lo que nunca tomó interés en atender la solicitud de los pobladores.

Indicó que no pueden gestionar ninguna mejora en ese espacio de uso común, a pesar que la cédula catastral está a nombre del Ayuntamiento de OPB, porque se encuentra ocupado por los paracaidistas.

Aseguró que los habitantes dieron un voto de confianza a la actual alcaldesa, María Luisa Alcérreca Manzanero, a quien han enviado la solicitud formal para recuperar ese espacio de uso común, a fin de que se ocupe para obras de beneficio social.

Los ejidatarios de Juan Sarabia, señalaron que donaron esa superficie de terreno que mide casi una hectárea para que se desarrollen obras en beneficio de la comunidad, pero sólo se construyó el domo deportivo.

Por mucho tiempo permaneció desocupado en espera de inversión por parte de las autoridades, hasta que Ernesto Haro Gutiérrez ocupó la comisaría ejidal y extendió permisos particulares a sus familiares para que instalen puestos de comida.

Lázaro Cárdenas Anguiano, ejidatario de Juan Sarabia, indicó que es un área ajena al ejido, en virtud de que ya pertenece al Ayuntamiento de Othón P. Blanco, incluso cuenta con cédula catastral a nombre de esa comuna, lo que no respetó el comisariado ejidal y de manera arbitraria permitió su ocupación por parte de sus familiares.