Alejandra Carrión/SIPSE
CHETUMAL, Quintana Roo.- Más de 30 empresas, entre restaurantes y bares, han cerrado sus puertas en lo que va del presente año, dejando en el desempleo a cerca de 300 personas y sus familias de la capital del estado.

Joaquín Noh Mayo, presidente de la Unión de Propietarios de Restaurantes, Bares y Similares del Sur del Estado (Uprobars) en Chetumal, indicó que la crisis está pegando fuerte a los empresarios del giro, y los motivos son la falta de circulante en la capital del estado, además del exagerado crecimiento de las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), atendido por familiares.

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“Algunos lugares cierran u otros cambian de propietario, pero para nosotros un lugar que baja sus cortinas definitivamente es un cierre, porque le fue mal, aunque luego sea reabierto bajo otro nombre. Hay lugares que se rentan tres o cuatro veces al año,  son personas que invirtieron y que desafortunadamente les fue mal”, comentó.

Indicó que hasta mayo, más de 30  negocios en la capital del estado de diferentes rubros que han cerrado definitivamente; pero lo más grave, aseveró es que han dejado en el desempleo entre 250 y 300 personas chetumaleñas.

En 2017, comentó, fueron 42 los que bajaron sus cortinas en todo el año, es decir,  la cifra en este año podría superar a todos los casos que se registraron en 2017, en cuanto a cierre de negocios.

“Lo que está creciendo alarmantemente son dos cosas: la microempresa, que son negocios familiares que buscan un sustento, pero no son generadores de fuentes de empleo, y la economía informal, a través de las redes sociales. Ellos a diferencia de nosotros, no pagan impuestos, no están sujetos a revisiones por parte de Cofepris, ni permisos, mucho menos Infonavit o seguro”, comentó.

La Unión de Propietarios de Restaurantes, Bares y Similares del Sur del Estado (Uprobars), está compuesta por 300 empresarios.