A medida que transcurren las rondas de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) y que los grupos de trabajo técnico de México se reúnen con la élite empresarial y política de Estados Unidos para su discusión, los estadounidenses se dan cuenta de que, si el presidente Donald Trump decide abandonar el acuerdo, esto le generaría un alto costo económico y político.

Moisés Kalach, coordinador del ‘Cuarto de Junto’, que representa a la iniciativa privada en las negociaciones, señaló que han aumentado el cabildeo con sus contrapartes. Detalló que el año pasado tuvieron 250 reuniones, de las cuales 33 fueron con gobernadores norteamericanos, 64 con congresistas y senadores, y el resto con el sector privado americano.

“De la mano del gobierno mexicano todas estas reuniones que hemos tenido han ayudado a que la presencia de México crezca y que nuestros aliados político-económicos hablen por nosotros, haciendo pesos y contrapesos, y eso ha logrado que suba el costo de salida para el presidente Trump”, afirmó Kalach.

Luis de la Calle, director general y socio fundador de la firma De la Calle, Madrazo, Mancera, destacó que el valor estratégico que tiene el Tlcan en Estados Unidos es más grande de lo que pensaba el presidente Trump, por lo que salirse traería un costo muy elevado para su país. En el mismo evento, Narciso Campos, coordinador de asesores de la Secretaría de Relaciones Exteriores, argumentó que la relación que tienen México y Estados Unidos va más allá del intercambio comercial, pues también son grandes socios en materia de seguridad nacional.

“Incluye (la relación) componentes muy importantes de cooperación en seguridad, que por su naturaleza en su mayoría son confidenciales, así como de flujos migratorios regionales y una serie de acuerdos e iniciativas relacionadas con la frontera en tema de facilitar la movilidad legal de personas”, aseguró.

La negociación para modernizar el Tlcan está avanzando a un ritmo positivo y se espera que en la próxima ronda, que se llevará a cabo en Washington a principios de abril, se cierren otros siete capítulos más, para sumar un total de 13, aseguró Kenneth Smith Ramos, jefe técnico de la delegación mexicana para la renegociación del acuerdo.

Entre estos siete capítulos están el de telecomunicaciones, comercio digital, obstáculos técnicos al comercio, energía, empresas propiedad del Estado y el capítulo financiero, reveló el funcionario. Destacó que esos siete capítulos tienen un 90 por ciento de avance.

“Tenemos siete capítulos que llevan un 90 por ciento de avance y que podrían cerrarse en la próxima ronda. Estamos avanzando bien, pensamos que habrá un avance significativo en la próxima ronda y podríamos cerrar un total de 13 o hasta 14 capítulos”, aseguró Smith Ramos.

En la séptima ronda, realizada en la Ciudad de México, se cerraron tres capítulos para un total de seis y cuatro anexos sectoriales: el de buenas prácticas regulatorias, el de transparencia, así como el de medidas sanitarias y fitosanitarias.

También afirmó que en este periodo entre rondas se está avanzando en temas difíciles, como reglas de origen automotriz y solución de controversias, aunque reconoció que estos capítulos podrían cerrar hasta el final de las rondas.

En el evento, De la Calle advirtió que, si Estados Unidos decide salir del acuerdo, el tema del Tlcan sería relevante en las elecciones presidenciales de este año e incluso podría cambiar las preferencias del electorado mexicano en julio.

“El Tlcan no va a ser un tema en la elección a menos que Estados Unidos lo haga tema y Donald Trump decida salirse del acuerdo en mayo o en junio. Eso tendría un impacto en la elección y cambiaria las preferencias electorales”.