En ocasiones vemos algunas obras de arte y pensamos que están muy lejos de ser obras de arte como tal y no tiene nada que ver con el gusto, no tiene nada que ver con que si esta fea o está bonita; tiene que ver con lo que el artista en sus sentimientos plasmó como expresión personal.

Eso es el arte y para poder entenderlo deberíamos remontarnos a la historia, a las épocas del arte como el Renacimiento, Barroco, Clasicismo, Expresionismo y demás.

El arte es mágico en todas las épocas las obras musicales que se escuchan, lo que se pinta, lo que se esculpe tiene un mismo estilo y sin conocerse entre artistas puedo encontrar similitudes.

En el Barroco o en Renacimiento las pinturas, las esculturas y la música eran muy agradables y entendibles para la mayoría y si esto lo comparamos con el principio del siglo XX la música empezaba a utilizar acordes disonantes, aparece el cubismo y todo está menos entendible aparentemente pero también son épocas donde se establecen parteaguas en la forma de hacer las cosas. La belleza está en el ojo del espectador.

Sin embargo cuando se trata de la expresión artística, las obras maestras no necesariamente tienen que ser bonitas.

En cambio la belleza de una obra de arte está estrechamente vinculada a su capacidad de estimular nuestras emociones. Es el potencial del artista para comunicar con éxito una amplia variedad de pensamientos y sentimientos que hacen que el arte sea hermoso.

El arte sostiene nuestro profundo anhelo de ritmo, equilibrio y armonía. Cuando se combinan estos tres elementos forman bellas obras de arte que agradan a nuestros sentidos.

Al mismo tiempo el arte celebra el triunfo del artista en manifestar sus ideas y dar forma a su creatividad. Todos apreciamos la belleza del arte pero es verdaderamente difícil expresar cómo estas obras de arte te hacen sentir.

De hecho, las palabras por sí solas no son suficientes para describir lo que el arte nos comunica. Disfrutemos el arte, no es aburrido al contrario y es lo único que sanará a nuestro México de las grandes heridas que le hemos hecho.

Hasta la próxima semana