Stephani Blanco/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- El año pasado, los cetemistas de Quintana Roo obtuvieron 16% de los créditos otorgados para una casa, entregados por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), que representa la delegada Karla Aceves Nieto, hija del líder nacional de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, quien además, de acuerdo con el sitio oficial ctmoficial.org, es integrante de la Asamblea General del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Fueron dos mil 800 créditos para los agremiados de la CTM, de los 16 mil 935 que otorgó en Quintana Roo el Infonavit, instituto al que representa desde hace cuatro años Aceves Nieto.

También te puede interesar: Aclaración de adeudo ante Infonavit, un ‘dolor de cabeza’

El año pasado, Aceves del Olmo estuvo en Quintana Roo para la ratificación de Isidro Santamaría Casanova como secretario general de la CTM en Quintana Roo, sindicato que además cuenta con cuatro representantes obreros consejeros en el Infonavit, dos en la zona norte y dos en la zona sur, quienes ayudan a los compañeros para cualquier trámite ante el instituto.

El apoyo va en incremento, ya que el promedio que apoya la CTM cada año es de mil 500 anuales, e incluye a quienes no están afiliados.

Los créditos que otorgan son en todo el estado y lo que se busca no solo es ayudar con la tramitología, sino que también a que adquieran casas a bajo costo e incluso aquellas que están de recuperación que ya las tienen identificadas, mencionó José Luis Reyes, secretario de Bienestar Social y Ecología en la CTM Quintana Roo.

“Además de los créditos también existen los apoyos para Mejoravit que es para realizar las mejoras a las viviendas”, explicó.

La CTM desde 2012 está buscando convenios para las tres mil empresas afiliadas.

Incluso la CTM el año pasado concretó un programa con el Infonavit en Quintana Roo para que los cetemistas puedan adquirir viviendas más baratas al precio regular para las personas que tienen una discapacidad y el año pasado ya entregaron una primera en Puerto Morelos que registró un costo menor a 200 mil pesos cuando el precio real es de más de 400 mil.