Miguel Maldonado/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- La Comisión para la Juventud y el Deporte de Quintana Roo (Cojudeq), interpuso la denuncia en contra de quien resulte responsable por los daños ocasionados al gimnasio Nohoch Sukun el domingo pasado durante la jornada electoral.

Luis Alberto Paz Albarrán, encargado de la dirección jurídica de la dependencia, informó que la noche del domingo, al concluir la jornada electoral, representantes de la Cojudeq acudieron a la Unidad de Atención Temprana de la Fiscalía General del Estado (FGE), para interponer su querella ante los destrozos que originaron en el gimnasio algunos ciudadanos molestos porque se quedaron sin la oportunidad de votar.

También te puede interesar: Ciudadanos ingresan a la fuerza a casilla especial

“Varias personas se encontraban intentando ingresar al gimnasio pero la puerta ya se había cerrado, por lo que comenzaron a empujarse y, derivado de ello, uno de los cristales de la entrada principal no resistió y terminó rompiéndose, además de que también dañaron la duela y la cerradura de otra de las puertas”, señaló el abogado.

En este sentido, dijo que la encargada de interponer la denuncia fue Ericka Rueda Arellano,  la administradora de este inmueble, quien señaló que hasta el momento no se tiene determinado el costo de los daños, aunque dijo que, tentativamente, el costo del cristal roto oscila entre los cinco y seis mil pesos.

El abogado de la dependencia señaló que la querella fue interpuesta en contra de quien resulte responsable y se busca la reparación de los daños.

“Estamos recabando las imágenes y videos para utilizarlos como evidencia y presentarlos ante las autoridades correspondientes para determinar a los responsables de estos daños y se proceda conforme a la Ley”, dijo.

Por qué ocurrió el disturbio

Como se recordará, este importante inmueble deportivo de la capital del estado albergó la casilla especial durante la jornada electoral del pasado 1 de julio, en la que se eligió al presidente del país, senadores, diputados federales y presidentes municipales.

La gran demanda de ciudadanos que acudieron a ejercer su derecho al voto ocasionó que se agotaran las tres mil boletas disponibles, lo que enfureció a la gente que ya no pudo emitir su sufragio y rompieron un cristal de 90 centímetros de ancho por 2.65 metros de alto.