Redacción/SIPSE
PLAYA DEL CARMEN, Quintana Roo.- Alrededor de 50 casos de menores que practican “El Arcoíris” al interior de los planteles educativos de nivel secundaria, han sido canalizados al área de Salud Mental del DIF en Solidaridad para recibir terapia.

Estos jóvenes fueron sorprendidos consumiendo medicamentos para la tos, mezclado con refrescos.

De acuerdo con testimonios, el objetivo es sentirse mareados, como si estuvieran alcoholizados, bebiendo rápido y corriendo para acelerar el metabolismo y la asimilación del líquido.

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“Estos chicos realizan esta dinámica dentro de sus escuelas metiendo los medicamentos convirtiéndolos en una bebida, que toman para enseguida salir corriendo, subir y bajar escaleras, para acelerar el proceso y que les haga efecto. Como es un broncodilatador, que tiene corticosteroides y obviamente les da un efecto en su organismo”, dijo Eduardo Roberto Sauri Jiménez, coordinador del área de Salud Mental del DIF Solidaridad. 

El psicólogo exhortó a padres de familia a estar atentos y vigilar que sus hijos no caigan en estas prácticas de riesgo, pues estas medicinas se venden sin presentar una receta médica, representando un punto de riesgo para los adolescentes.

Recordó que en el pasado ciclo escolar se atendió a medio centenar de adolescentes, aunque en total, por situaciones de consumo de sustancias adictivas han sido 700 durante los primeros seis meses de 2018.

Recalcó la importancia de la participación parental para evitar que continúe la problemática. 

Dominique Torres Reynoso, directora del Centro de Integración Juvenil (CIJ), coincidió en señalar lo peligroso que es la facilidad con que se adquiere el producto, ya que el dextrometorfano suprime el sistema nervioso central y en dosis bajas la persona puede sentirse estimulada.

“Si aumenta la dosis se sentirá desorientada, o coordinación en los movimientos, al hablar, sensación de embriaguez. En dosis más elevadas puede alterar la capacidad mental para la memoria, lógica, razonamiento, falta de juicio, por lo que pueden provocar accidentes o lesiones. Se absorbe rápido en el sistema digestivo, su acción se presenta a los 15 minutos después de su administración vía oral, que puede prolongarse ocho o 12 horas”, dijo la especialista.