La rumorología desatada por la indefinición de candidatos del PRD a las alcaldías que les corresponden en Quintana Roo ha generado un sinfín de teorías de supuestos “vetos” para unos y “bendiciones” para otros, aunque los propios integrantes del partido han dejado claro que no hay hasta el momento decisión alguna y que al Comité Nacional encargado del palomeo de sus abanderados no le corre prisa.

Al menos en eso coincidieron dos líderes tribales del Sol Azteca, el sureño Leobardo Rojas López, de la corriente Nueva Izquierda (NI), y el cancunense Sergio Flores Alarcón, de Izquierda Democrática Nacional (IDN), quienes entrevistados por separado comentaron que la definición de candidatos está atorada no por Quintana Roo, sino que se trata de un asunto nacional que involucra a varias entidades, algunas con un entorno político más agitado que el caribeño.

Pero a nivel local la tardanza en el ungimiento del elegido en Cancún (Benito Juárez), joya de la corona a nivel de Ayuntamientos, ha provocado un nerviosismo inusitado entre los interesados, que por cierto no son solo los militantes del PRD, sino también grupos de poder dentro del gobierno estatal que quieren tener mano en la definición para llevar agua a su parcela.

El manoseo de la información, las “filtraciones” a los medios y la danza de nombres de nuevos aspirantes que se lanzan al aire cada día han enrarecido el ambiente, sin embargo la versión oficial la tienen los perredistas que están en la mesa de las negociaciones y que tienen el pulso real del asunto.

Uno de ellos es justamente Sergio Flores, quien a pregunta expresa dejó bien clarito que la pelea por la candidatura sigue siendo entre dos y nada más: José Luis “Chanito” Toledo Medina y Emiliano Ramos Hernández.

El perredista echó por tierra los señalamientos de supuestos vetos ordenados desde la Casa de Gobierno en Chetumal, asegurando que el gobernador Carlos Joaquín González se ha mantenido muy respetuoso del proceso interno.

Y no se quedó allí; Flores Alarcón reconoció que el diputado independiente Juan Carlos Pereyra Escudero efectivamente se presentó ante los perredistas quintanarroenses en la Ciudad de México, mas no ante el Comité Nacional, para intentar descarrilar una eventual candidatura de Toledo Medina, pero aclaró que para el PRD su voz no representa la voz del gobernador, y por lo tanto “Chanito” mantiene sus posibilidades arropado por buena parte de las facciones del Sol Azteca que tienen claro que sus números lo avalan como el cuadro más competitivo.

En palabras simples, ni “Chanito” ni Emiliano están vetados y uno de ellos dos será el candidato del Frente en Cancún. La moneda sigue en el aire.

                                                         Anaya, entre dos fuegos

El candidato presidencial del PAN, Ricardo Anaya Cortés, recibió una dura andanada de la munición favorita del SAT, el “lavado de dinero”, cuya efectividad para derrumbar candidatos ya la comprobó Juan Vergara a nivel local.

Pero además el calderonista Ernesto Cordero abrió fuego amigo desde otro frente, pidiendo al PAN tumbarlo de la candidatura a pesar de que va en segundo lugar y creciendo en las encuestas.

¿Sobrevivirá Anaya al fuego cruzado?