Javier Ortiz/SIPSE
BACALAR, Q. Roo.- Los representantes de organizaciones civiles de Bacalar, lamentaron que mientras la devastación no se detiene en el municipio, la conformación del POEL está detenida desde hace ocho meses.

Héctor Ic Rodríguez, comparó dos imágenes vía satelital que se tomó el año 2004 y posteriormente 2016, en el área de los menonitas establecidos en Salamanca, donde se observa un polígono de cinco mil 999 hectáreas que permanece libre de vegetación.

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Dijo que es inconcebible un ecocidio de esta magnitud, sin la intervención de las autoridades correspondientes, “lo más preocupante que el resto de la selva y reserva forestal se encuentra vulnerable ante un órgano rector que lo impida”, enfatizó.

Se refirió al Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL), como el instrumento regulador que evitará ecocidios de esta naturaleza, pero se encuentra detenido desde agosto del año pasado “y lo más seguro que sea después de las elecciones, es decir, un año después, mientras el atentado contra el recurso natural es pan de cada día”, enfatizó.

Indicó que desde esa fecha les presentaron un borrador sujeto a modificación y desde entonces no se han vuelto a reunir, “tenemos entendido que están realizando trabajos de campo en los ejidos, pero no nos han vuelto a convocar ni sabemos la etapa que se encuentra”, dijo.

Los ambientalistas señalaron que mientras los trabajos están detenidos, la zona de deforestación en la zona de Salamanca, es cinco veces más grande que la mancha urbana de la ciudad de Bacalar.

Filiberto Buitrón Hernández, presidente del comisariado ejidal de Bacalar, en reunión del comité de Cuenca del Sistema Lagunar de Bacalar, celebrada el año pasado, solicitó una supervisión a esa zona por parte de una comisión interinstitucional conformada por Profepa, Semarnat, Sema, Procuraduría Agraria, Ayuntamiento, entre otras, pero nunca se llevó a cabo.

Consideró que no llamó la atención de las autoridades, a pesar de la magnitud de la deforestación que llevaron a cabo los ciudadanos avecindados en esa zona, donde cultivaron extensas superficies de sorgo, soya y maíz.