El potaje partidista de lentejas encabezado por el PAN se plantó como monarca de sangre azul en la capital del estado para el bullicioso ritual del registro de sus precandidatos; las fotografías y videos muestran una musculatura digna de respeto, sobre todo porque el escuadrón es integrado por ex priistas como Miguel Ramón Martín Azueta, precandidato de Movimiento Ciudadano por el primer distrito con cabecera en Playa del Carmen, donde despachó como alcalde de 1999 a 2002.

Los precandidatos del PAN tienen el delicado desafío de ganar o ganar, aunque la contienda será aguerrida en todos los frentes; pero a Trinidad García Argüelles –precandidata a la alcaldía de Lázaro Cárdenas– le ha facilitado la faena el alcalde de Nueva Alianza, Emilio Jiménez Ancona, rechazado por un priismo que no está dispuesto a servirle de peldaño cosechando maltratos como castigada servidumbre.

La ex diputada local Trinidad García tiene pie y medio en la alcaldía cuyas mieles ya disfrutó, aunque el exceso de confianza puede derribar a cualquiera en estos tiempos. Pero hoy los priistas son capaces de votar por Doña Trini con tal de dar una bofetada al profesor Emilio.  

En Solidaridad su alcaldesa Cristina Torres Gómez pretende reelegirse y su mayor amenaza saltaría de las filas morenas con la inminente candidata Laura Beristain Navarrete, hermana de  Luz María, “Lady Senadora”.

La alcaldía Cancún aguarda precandidato en la coalición que incluye al PRD, y el notición sería el fichaje bomba de José Luis “Chanito” Toledo Medina, quien rompió con el PRI preparando su salto a la candidatura estelar.

En Chetumal no sorprendió el registro del “Chino” Fernando Zelaya Espinoza, quien pretende ser candidato a la alcaldía ocupada por el ex priista y no panista Luis Torres Llanes, quien también se inscribió como precandidato a la diputación federal correspondiente al sur.

Al fiestón multicolor acudió la diputada local panista Mayuli Martínez Simón, quien este viernes se registró como precandidata al Senado; lo positivo: por fin va a la guerra una chetumaleña.

Miguel Ramón Martín Azueta estuvo presente en el registro de las precandidaturas panistas en Chetumal, y sorprendió verlo con la casaca del “movimiento naranja” que asimiló a un feroz competidor que domina a ciegas el manual de procedimientos tricolores.