El profesor Alexander Zetina Aguiluz –presidente municipal de Bacalar– está desarrollando una labor altamente eficaz que ha dado en el blanco, superando de calle el gris período del priista José Alfredo Contreras Méndez, “El Chepe”, quien se rodeó de chetumaleños y se comportó como mediocre comisario ejidal.

Postulado por la coalición PRI-Nueva Alianza, el ex dirigente magisterial impulsa una agenda práctica que combina la atención a todo el municipio; a diferencia de alcaldes como el chetumaleño Luis Torres Llanes, el bacalarense no tiene que soportar una pesadísima deuda pública contratada con vocación delictiva.

Acudí a Bacalar atendiendo una invitación de Alexander Zetina, quien no oculta su intención de relegirse para consolidar su plan de trabajo que ha sido una grata sorpresa, porque le ha cambiado a Bacalar su rostro lunar y de ejido descuidado, pavimentando gran parte de las calles sin el frijol colado que nos recetan en la capital, y que a duras penas soporta dos tormentas.

Militante consentido de Nueva Alianza, el alcalde ejerce con responsabilidad extrema su presupuesto, ordenando la instalación de un domo en una escuela de nivel básico sin recurrir al sobreprecio, convencido de que la rentabilidad política tiene más valor, aunque el diezmo tiene un magnético poder de seducción y muy pocos pueden resistirlo.

El apoyo al deporte y a los hombres y mujeres del campo es otorgado con tino estratégico, lo que mantiene en la cumbre a su alcalde que persigue la reelección y tiene excelente relación con el PRI y obviamente con Nueva Alianza. Y en su caso se comprueba la efectividad del segundo período en el poder, ya que obliga a nuestros políticos a jugar a tope, evitando la voracidad por su próxima despedida.

La coalición PAN-PRD no compite en Bacalar por su anemia de figuras, aunque se ha plantado en el cuadrilátero el ex priista y perredista Jorge Calderón Gómez. Y en las filas de Morena puede dar la pelea Rivelino Valdivia Villaseca.

Bacalar va por muy buen camino, y su separación del municipio capitalino de Othón P, Blanco comienza a darles frutos, una vez superado el terrible período del “Chepe” Contreras, cuyo éxito personal salta a la vista.