Miguel Maldonado/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Considerado como uno de los entrenadores más preparados y con mayor conocimiento, el profesor Erick Ariel Heredia ha dedicado gran parte de su vida a la promoción del fútbol en Chetumal.

En los años 70, inició en su andar por las canchas, jugando en la histórica y desaparecida Liga de Primera Fuerza del balompié local, donde hizo grandes amistades y, sobre todo, comenzó a forjar una carrera dedicada completamente al deporte más popular en nuestro país.

En entrevista a las afueras de la Unidad Deportiva “José Guadalupe Romero Molina”, donde preside la Liga de Fútbol Rápido, el profesor recuerda su paso dentro de este hermoso deporte.

“Yo inicié en el fútbol cuando cursaba la secundaria. Estamos hablando de los años 70, y era cuando en Chetumal existía esa Primera Fuerza de la que salieron grandes jugadores de nuestra capital. Es una lástima que ya no se haga, porque era de un gran nivel”, indicó.

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Erick Heredia se había fijado como objetivo llegar a ser un jugador de fútbol profesional, y lo intentó por varios años, aunque la vida y las canchas no opinaron lo mismo y la oportunidad nunca le llegó, por lo que optó por otra forma de mantenerse dentro de este deporte.

“Al observar que mi sueño como jugador profesional se había esfumado, me dediqué a prepararme para ser director técnico, para lo cual viajé a la Ciudad de México en 1981, donde estudié y me titulé como entrenador profesional”, indicó.

La primera oportunidad llegó casi de inmediato de haberse titulado, al asumir el cargo de auxiliar técnico de los Arroceros de Chetumal, que fue el primer equipo profesional de la capital del estado en la Tercera División.

Poco después del debut de los chetumaleños, Erick Heredia asumió las riendas como director técnico del equipo, aunque las cosas no salieron como se esperaron y finalmente fue relevado del cargo.

Su preparación 

El profesor continuó preparándose y siguió tomando cursos y a inicios de la década de los años 90, volvió a tener una oportunidad dentro de la Tercera División de Fútbol Profesional, ahora con los recién creados Huracanes de Cozumel.

“La vida me regaló otra oportunidad y llegué a la Dirección Técnica del equipo, aunque lamentablemente la historia se volvió a repetir y después de un año fui cesado del cargo”, añadió.

Esto fue apenas el principio de una carrera como entrenador que continuó con los Tigrillos de Chetumal en el 2000, aunque su mejor momento como entrenador llegó hasta agosto del 2013, cuando formó parte de la directiva de Chicleros de Chetumal con los que lograron el Campeonato de la Liga Nacional Juvenil.

“Sin duda alguna, esa ha sido mi mayor satisfacción dentro de toda mi carrera en el fútbol, el haber logrado un campeonato de esa magnitud con gente completamente local, de la mano del contador César Rosado y hacer historia dentro del balompié de Chetumal”.

Ante la pregunta sobre su mayor frustración dentro de este deporte, el profesor toma un respiro y su mirada cambia drásticamente, aunque no titubea y con total seguridad afirma que el hecho de tener únicamente a un chetumaleño en la Primera División de Fútbol (Luis Fuentes), es sin duda su mayor pesar.

“Chetumal tiene mucho talento y me entristece no ver a más jóvenes de aquí triunfando en el máximo circuito del balompié de nuestro país. Pero para eso nos estamos preparando y trabajamos cada día, para algún día muy cercano terminar con esta maldición”.

Al cuestionarle hasta cuándo piensa terminar con el fútbol, el entrevistado es tajante y asegura: “dedicaré mi vida a este deporte hasta que la vida me lo permita y mi cuerpo aguante; mientras tanto, me seguiré preparando para mejorar en todo lo que pueda aportar”, finalizó.