Daniel Pacheco/ Octavio Martínez/SIPSE
PLAYA DEL CARMEN, Q. Roo.- El barco que explotó parcialmente ayer, el Caribe I de Barcos Caribe, era uno de los cuatro que la empresa había adquirido para dar servicio en la ruta Playa del Carmen-Cozumel, pero dadas las dificultades legales de los prestanombres del ex gobernador Roberto Borge Angulo que figuran como dueños, era el único que cubría esa ruta durante 18 horas cada uno los siete días de la semana.

Desde hace dos meses, su otro barco, el Caribe II, se encuentra atracado en Cozumel como producto de las investigaciones que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) hace a la empresa, pues no ha podido explicar de dónde salieron los 299 millones para comprar sus cuatro navíos.

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De acuerdo a fuentes del sector marítimo, los otros dos barcos no pudieron ser traídos desde Sudáfrica al Caribe Mexicano, y para no ser objeto de la investigación del SAT fueron ya vendidos por los socios de la empresa y presuntos prestanombres del ex gobernador Roberto Borge Angulo.

El Caribe I hacía diarias 16 salidas, desde las 5:45 de la mañana hasta las 23 horas, durante siete días a la semana. Hasta el momento no se tiene registro de la última revisión que hiciera la Capitanía de Puerto, pero el titular de esa oficina, David Galeana García, indicó que “los certificados de seguridad se realizan anualmente por Inspección Naval para certificar que sean aptos para navegar”, aunque no especificó cuándo fue la última vez que eso ocurrió con el navío siniestrado.

No obstante, aclaró que es responsabilidad de la empresa verificar el estado de sus embarcaciones y prevenir hechos como el que ayer ocurrió.

De este accidente que sucedió poco después del mediodía de ayer, y que dejó un saldo de 24 heridos, el Gobierno del Estado señaló en un boletín que la explosión pudo originarse por una falla mecánica, pero antes del cierre de esta edición de la empresa naviera difundió en su cuenta oficiales de Facebook que “de manera preliminar hacemos de su conocimiento que nuestra maquinaria y equipo se encontraban trabajando adecuadamente por lo que desconocemos aun el motivo de este incidente. Los pasajeros lesionados están siendo atendidos ya que como empresa responsable prestadora de un servicio público federal tenemos cobertura de responsabilidad civil”, señala el documento firmado por Jefferson Marín Flores, gerente de Operaciones de Barcos Caribe.

Sin embargo, el peritaje completo de la explosión en el ferry de Barcos Caribe lo realizan peritos especialistas asignados por la Unidad de Capitanías de Puerto y Asuntos Marítimos (Unicapam) de la Secretaría de Marina, y cuyos resultados les llevarán algunos días determinarlos.

El de ayer fue un hecho sin precedentes en la historia de Playa del Carmen y en el estado de Quintana Roo.

Con la explosión vino el pánico en la larga plancha de concreto del muelle fiscal; hubo una fuerte movilización de ambulancias de la Cruz Roja y clínicas privadas, múltiples patrullas, camiones de bomberos y camionetas militares.

“Tengo más de 20 años viviendo y trabajando en esta zona de Playa del Carmen y jamás había visto así algo que afectara directamente a los turistas. Esto me preocupa, nosotros vimos como explotó en una zona del barco que no tiene máquinas y en todo caso, los motores se pueden incendiar, pero no explotar así”, dijo Fabrizzio, testigo de los hechos.

Los videos y fotografías del siniestro, acontecido en la zona turística del principal destino vacacional de México, alcanzaron latitudes internacionales por su “viralización”, mientras a un costado de la terminal marítima cientos de turistas observaban entre el miedo, sorpresa y lejanía mientras tomaban el sol.

De acuerdo a testimonios de personas que viajaban en la embarcación siniestrada (quienes pidieron anonimato) la mayoría de los pasajeros estaba descendiendo del barco cuando explotó el segundo piso de la estructura naviera, en donde se viajaba Roberto Borge Martín, padre del ex gobernador detenido Roberto Borge Angulo, aunque ninguna autoridad lo confirmó.

Aunque los reportes oficiales nunca manejaron víctimas mortales durante la explosión, una camioneta del Servicio Médico Forense de la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo arribó a la terminal del muelle Navega, cuando aún no finalizaban las investigaciones en el punto del incidente y se realizaba el sobrevuelo del helicóptero de la Policía Federal a lo largo de la toda la zona costera de Playa del Carmen.

A pesar de que algunas de las personas en la terminal especulaban sobre la posible presencia de personas en el mar, un equipo del sindicato de Buzos de Playa del Carmen llegó a ofrecer sus estrategias para realizar trabajos submarinos, pero fueron rechazados por las autoridades federales y ministeriales.

Explosión afecta vacaciones de turistas

“Vi nada más como los cristales se quebraban y se expandió todo, nunca hubo llamas, por eso le puedo asegurar que un atentado como muchos aseguraban, no. Esto fue una falla porque venía bien tranquilo el barco”, narró Rosbita Esquinca Cruz, de 68 años de edad, quien procedente de Chiapas, seguía un itinerario vacacional, el cual ya no podrá cumplir debido a que la explosión que registró la embarcación de Barcos Caribe, le ocasionó heridas a ella y a sus dos hermanas.

Ella resultó además con un golpe en la cabeza luego que un objeto le impactó al momento del siniestro y aunque no puso en riesgo su vida, mencionó que el susto que pasó fue de los más memorables.

“Ya me sacaron estudios, tengo un chipote en la cabeza, pero mis hermanas tienen cortadas en los brazos, en los pies (…) los cristales que volaron nos impactaron, por ahora no hemos hablado con nadie de la empresa, sólo con la presidenta municipal que ha llegado”, agregó ayer luego de ser valorada en la clínica Costamed, al sur de la ciudad.

Sus dos hermanas, Marcela y Neri Esquinca Cruz, ambas de edades de por arriba de los 60 años, hasta la tarde de ayer seguían internadas en el nosocomio mencionado, donde también estaban cuatro personas de origen estadounidense.

La clínica permaneció custodiada toda la tarde por elementos de la Dirección de Seguridad Pública, agentes ministeriales, policía estatal y miembros de Protección Civil. A las 15:45 horas, Cristina Torres Gómez, presidenta municipal, llegó a Costamed a supervisar los trabajos de atención de los heridos.

De acuerdo con familiares y amigos de los lesionados, un trabajador de Barcos Caribe tuvo que ser internado en terapia intensiva debido a heridas de gravedad. En otro punto de la ciudad, en el hospital Playamed, ubicado en la calle 28 con Boulevard Playa del Carmen, elementos de la Policía Estatal mantuvieron resguardado el sitio, debido al traslado también de cuatro heridos.

Rosbita, junto con sus hermanas, querían viajar a Mérida; sin embargo, ahora sólo quieren regresar a su lugar de origen y recuperarse de este siniestro y el susto que pasaron.