Por Rafael R. Deustúa

Burlándose de las películas de miedo para adolescentes “Scream” se convirtió en un éxito durante los noventa y terminó de definir una especie de subgénero cinematográfico: la comedia de terror. Sin embargo, con el tiempo las serie del estilo volvieron a irse más por el lado del miedo hasta llegar a “Feliz día de tu muerte”, que reinventa la fórmula original con un giro agradable.

Tree, una guapa y vana universitaria camina por el oscuro campus rumbo a una fiesta cuando es asesinada brutalmente por un enmascarado y despierta al inicio de ése mismo día, su cumpleaños, aparentemente condenada a revivirlo hasta que descubra quién la mata una y otra vez.

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Escrita por el mismo guionista de “X-Men: Días del futuro pasado”, Scott Lobdell, “Feliz día de tu muerte” tiene un libreto inteligente, dentro de lo que cabe para una comedia como ésta, pero sobretodo divertido. Sabe mantener una coherencia básica y evolucionar la historia a pesar del entorno repetitivo, tomando inspiración de “Hechizo de Tiempo” pero sin llegar a copiar.

Alternando suspenso con comedia, el director Christopher Landon da un excelente equilibrio a la narración. Es curioso que cualquiera que viera el trailer de la película sabe que Tree morirá repetidamente... y aún así el director genera suspenso alrededor de una muerte anunciada con encuadres, música y efectos de sonido. Por otro lado maneja bien sus tomas para dar variedad a escenas que se repiten más de diez veces a lo largo el filme.

Jessica Rothe sabe llevar bien su primer estelar, demostrando dotes de comedia y capacidad para evolucionar un personaje. No olvidemos que ésta sigue siendo una comedia adolescente comercial, pero considerando eso es bueno su papel aunque los secundarios sean bastante planos. Israel Broussard, Ruby Modine, Charles Aitken y Laura Clifton completan el reparto.

Los aspectos técnicos como efectos visuales y de sonido, incluída la dirección de arte, cumplen con su cometido aunque realmente no tenían retos.

Una película para disfrutarse y no tomarla en serio, pero que aún así ofrece más calidad de lo habitual.