Alejandra Carrión/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.-En las confluencias de las avenidas Revolución y Adolfo  López Mateos y asentada sobre una enorme glorieta, se encuentra uno de los monumentos y fuente más antigua en la ciudad de Chetumal: La Fuente Maya.

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Actualmente, forma parte del patrimonio histórico, cultural y artístico de la ciudad y el Estado. Es uno de los primeros rostros con los que la capital del estado recibe a quienes llegan por vía aérea.

Fue inaugurada hace más de cinco décadas, en el año de 1964 y fue parte de la modernización que en esa época tuvo lugar la ciudad de Chetumal.

De acuerdo con información de la Casa del Cronista, la obra fue edificada durante el Gobierno del Aarón Merino Fernández, siendo Presidente de la Republica Adolfo López Mateos. La obra fue dirigida por la arquitecta Martha Bonfil.

Está asentada sobre una enorme glorieta llena de vegetación y en sus cuatro puntos cardinales, se encuentra un árbol de la ceiba. El monumento tiene un canal perimetral donde circula el agua que cae de la parte superior del mismo monumento.

Tiene la forma de un triángulo con sus puntas redondeadas. En la parte alta existen rosetones de donde cae el agua hacia el canal perimetral. Y en la barda perimetral del mismo monumento existen ocho cabezas de serpiente maya, de donde salen chorros de agua hacia el canal donde circula el agua azul (el fondo fue pintado de azul para darle un efecto de frescura).

La fuente, está adornada en sus paredes de diversas fisuras de bajo relieve, que le dan una composición de la época maya. Tiene impregnado algunos dibujos mayas y una greca tejida en diagonal.

La información que proporcionó la casa de la crónica de Chetumal, indica que la Fuente Maya simboliza al Kuchkabal (es el nombre que daban los mayas a las comarcas o jurisdicciones  en que se encontraba dividido el territorio dominado por el pueblo maya antes de la conquista de los españoles).

Fue inaugurada luego de que el huracán Janet, en 1955 arrasó con la ciudad, y la Fuente  Maya representó en 1964 la modernización que atravesaba la capital de Quintana Roo.

Una vez que fue inaugurada, mucho tiempo estuvo abandonada hasta que en el periodo municipal de Hernán Pastrana Pastrana (1978-1981), fue rescatada mediante rehabilitación, donde le activaron la fuente que dejó de funcionar y la iluminación.

Luego, pasaron los años y la fuente siguió decayendo, fue vandalizada y estuvo muchos años en el total abandono.

Su tonalidad color café, con el paso del tiempo se fue perdiendo y fue quedando negro por la falta de mantenimiento. La administración pasada, nunca le dio mantenimiento a la fuente y monumento, solo cortaba el césped que crecía de los alrededores.

En la actual administración se dieron a la tarea de rescatar la poderosa Fuente Maya. Fue en 2017, cuando iniciaron con los trabajos en su deteriorada y abandonada imagen.

Fue la Secretaría de Infraestructura y Transporte (Sintra) quien hizo los últimos trabajos sobre el monumento, los cuales se basaron en pintar la pileta, reestructuración total de la red hidráulica dividida en dos secciones, cada una bomba sumergible.

Les sellaron las fisuras que tenía la pileta exterior con aplicación de pintura epoxica, construcción de cisterna de 15 metros cúbicos aproximadamente.

También, le instalaron nueva red eléctrica para funcionamiento de bombas, iluminación con cuatro lámparas multicolores, con lo que se brinda el plus de atractivo en la ciudad de Chetumal, para los que visitantes o para los mismos habitantes que circulan por esta zona.